El buitre negro volverá a poblar la Sierra de la Demanda tras 60 años

J.C.O. / Burgos
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El grupo Grefa apuesta por su reintroducción en colaboración con la Junta, la Fundación del Patrimonio Natural y el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente

Dos ejemplares de buitre negro en una jaula de aclimatación en Los Pirineos, similar a la que se está construyendo en el monte Santa Engracia. - Foto: GREFA

Conseguir que el buitre negro (Aegypius monachus) vuelva a criar en Burgos después de 60 años de su extinción en la provincia es el ilusionante objetivo que se ha fijado el Grupo de Rehabilitación de la Fauna Autóctona  y su Hábitat (Grefa) con el desarrollo del Proyecto Monachus.
La veterana ONG apuesta por la reintroducción de esta ave carroñera en el Sistema Ibérico,  tras el éxito de su primer programa de reimplantación en Los Pirineos y las experiencias desarrolladas en el Sistema Central  y Francia. Una propuesta que persigue establecer corredores que conecten a las escasas poblaciones existentes en Europa, donde la especie sufrió un declive muy acusado a mediados del siglo pasado, en este caso favoreciendo la conectividad entre la recuperada colonia pirenaica y las del Suroeste de la Península.
Grefa ha seleccionado la Sierra de la Demanda en base a factores como el nivel de amenazas que existe en la zona, las áreas potenciales de nidificación, la disponibilidad de comida o la competencia con otras especies.  
El proyecto se va a desarrollar en el monte  Santa Engracia, de Huerta de Arriba, gracias a la implicación del Ayuntamiento, cuya concesión de uso privativo a Grefa durante 10 años se encuentra  ahora en exposición pública.
Una propuesta que forma parte de una estrategia europea de conservación de esta emblemática especie y que cuenta con colaboración de la Junta de Castilla y León, Fundación del Patrimonio Natural de Castilla y León y Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.
Lorena Juste, bióloga de Grefa, explica que al tratarse de una especie muy filopátrica -tiende a retornar a los lugares donde nace y a agregarse en grandes colonias- «supone un impedimento en la expansión o colonización de nuevas áreas». De hecho todos los años se han visto ejemplares de buitres negros en la provincia, pero no se han llegado a reproducir desde que se extinguió.
Por ello se apuesta por un proyecto de reintroducción con una planificación, organización y ejecución técnica perfectas, similar al desarrollado en Pirineos desde 2007 donde se ha consolidado una colonia de 12 parejas y unos 45 individuos «más o menos fijados».
La idea es liberar ejemplares marcados procedentes de centros de recuperación de fauna silvestre de todo el país. Para ello se está construyendo una instalación en una superficie vallada de hectárea y media que dispondrá de jaula de aclimatación donde las aves permanecerán entre 9 y 12 meses para adaptarse al hábitat.
Además, se dispondrá de un punto de alimentación específica, esencial para lograr la fijación de los buitres negros que serán liberados y asegurar su correcta alimentación, además de atraer a ejemplares de esta y otras especies fomentando su presencia y asentamiento en la zona.
Asimismo se  ha iniciado la instalación de plataformas de nidificación donde además s liberará pollos procedentes de la cría en cautividad mediante hacking o nodridaje, método de crianza campestre por el que se introduce el animal en la plataforma  nido, se le alimenta sin que se percate y  vuela por sus propios medios.
Desde Grefa confían en obtener resultados similares a los dePirineos, si bien, según reconoce Juste, la mayor proximidad de las poblaciones extremeñas y manchegas puede condicionar el desarrollo en objetivos como la consolidación de las primeras parejas, el nacimiento del primer pollo en la colonia  o  la fijación de ejemplares de otras colonias. «Puede que la consecución de los escenarios sea más rápida, pero puede ocurrir que nuestros ejemplares se dispersen con más facilidad y logremos un asentamiento menor», advierte.
Los primeros ejemplares se liberarán en 2017. Paralelamente se está desarrollando un intenso programa de educación y sensibilización en la zona para dar a conocer la especie que tiene un comportamietno muy diferente al abundante buitre leonado «porque por ejemplo no nidifica en roca, no cría en colonias tan densas y no hay ningún daño constatado en el ganado».