El campo espera una cosecha de ceral de 6M de toneladas

SPC
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Aunque las condiciones actuales son óptimas y las previsiones "realistas", el sector recuerda las heladas o el granizo que ha dado al traste con la cosecha en años anteriores

El campo espera una cosecha de ceral de 6M de toneladas

El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (Mapa) estima para este año una cosecha cereal superior a los 5,8 millones de toneladas en Castilla y León, lo que supone un incremento del 14,7 por ciento respecto a la cosecha del año pasado, que finalmente se quedó estancada en cinco millones de toneladas como consecuencia de la sequía. Sin embargo, desde las organizaciones agrarias apelan a la cautela porque aseveran que todavía hay que superar las inclemencias meteorológicas que puedan darse en los últimos días del mes de abril y todo el mes de mayo antes de lanzar las campanas al vuelo, informa Ical.

Según estas previsiones, la superficie sembrada de cereal alcanzará este año 1,8 millones de hectáreas, lo que supondrá un 0,9 por ciento más que el año pasado, aunque las benignas condiciones climatológicas registradas hasta el momento hacen ser optimistas y prevén un aumento de la producción de un 14,7 por ciento respecto al año pasado, hasta alcanzar los 5,8 millones de toneladas.

Por cultivos, los mayores crecimientos se auguran para la avena, que podría alcanzar las 217.188 toneladas, es decir, un 76,7 por ciento más que el año pasado, algo que va de la mano del incremento del 37,6 por ciento en la superficie cultivada. Nada desdeñable es el aumento en un 38,2 por ciento que se augura para el centeno, hasta las 244.000 toneladas, o el 18,2 por ciento en el caso del trigo, que podría superar los 2,8 millones de toneladas. Aunque con una previsión de 2,4 millones de toneladas en el caso de la cebada, en este caso su aumento sería menor, de un 6,1 por ciento, mientras que en el caso del triticale, el Gobierno prevé que se superen las 95.000 toneladas.

Por provincias, solo se prevé un descenso en la producción en el caso de las provincias de Burgos, que podría alcanzar el 8,2 por ciento hasta quedarse en 1,3 millones de toneladas, o en la provincia de Soria, con un descenso del 1,2 por ciento hasta las 655.325 toneladas.

En el resto de provincias los augurios son positivos, en especial en el caso de Salamanca, donde podrían alcanzarse las 472.420 toneladas tras un aumento del 112,4 por ciento; el incremento se prevé del 78,6 por ciento en Ávila hasta acercarse a las 250.000 toneladas; la producción crecerá casi un 50 por ciento en el caso de Zamora, hasta las casi 545.000 toneladas; o el 29,3 por ciento en León, hasta casi 365.000 toneladas. En Valladolid se prevé un aumento de la cosecha del 28 por ciento, hasta las 941.145 toneladas; del 10,8 por ciento en Segovia, hasta las 413.100 toneladas; o de menos del uno por ciento en Palencia, hasta las casi 854.000 toneladas. 

A pesar de estas buenas previsiones y a que el campo está “espectacular” como consecuencia de las condiciones climatológicas favorables de los últimos meses, los responsables de las organizaciones profesionales agrarias no se fían y prefieren esperar unas semanas antes de mostrarse demasiado optimistas en relación a la cosecha de cereal de este año. Por delante quedan aún semanas en las que en otros años el granizo o las heladas han sorprendido al sector y causado importantes daños en los cultivos.

El presidente de Asaja en Castilla y León, Donaciano Dujo, recordó que la producción media de Castilla y León es de 5,8 millones de toneladas, una cuantía que actualmente se está en condiciones de poder superar, aunque apostilló que aún estamos terminando el mes de abril. “Puede cambiar la cosecha todavía mucho hasta la fecha de la recolección”, advirtió Dujo, quien sin embargo trasladó a Ical su deseo de que “siga la tónica buena que lleva y que no haya cambios a malo”.

El granizo o las heladas fuertes, como ya ocurrió hace dos años a finales de abril, se presentan como las principales amenazas para el sector, elementos que podrían mermar la cosecha “de forma importante”, algo a lo que hay que sumar también los posibles ataques de plagas. “Ahora está bien presentado, esperemos que siga así, el campo lo necesita, porque lo que es bueno para el campo es bueno para todos”, sentenció Dujo.

En la misma línea se expresó el secretario general de la Unión de Pequeños Agricultores (Upa) en Castilla y León, Aurelio González, quien reconoció que el campo está “espectacular” y hay mucha hierba, pero trasladó sus temores ante previsiones tan tempranas porque “abril y mayo tienen la lave del año y hace falta que ese mes remate”. La llegada también de temperaturas muy elevadas también podrían dar al traste con esa previsión porque “lo arrebatan todo y lo secan en dos días”, aseveró. 

Problemas de hongos

El coordinador regional de la Unión de Campesinos de Castilla y León (UCCL), Jesús Manuel González Palacín, también consideró que las previsiones a día de hoy son buenas, aunque lamentó que la abundante lluvia de las últimas semanas está generando “muchos problemas de hongos” en algunos casos como la roya en el trigo o la cebada. “El campo está muy bueno”, reconoció Palacín, quien insistió en que la abundancia de agua impide también hacer tratamientos, por lo que no será hasta el final cuando se puedan dar por buenas las previsiones actuales, que dadas las condiciones actuales, se presentan “realistas”. 

La única “pega” que puso Palacín es que, precisamente por la gran cantidad de agua que hay en el campo, se teme por la primera corta de alfalfa, que “tendría que estar dándose ya”. Por otro lado, las primeras cortas de los forrajes y la veza se tendrían que estar dando en el sur de la Comunidad y podrían “perder algo de calidad”, añadió. 

Ahorro en el pienso

El coordinador de Coag en Castilla y León, Aurelio Pérez, compartió la visión del resto de organizaciones agrarias en cuanto a la “situación extraordinaria” que presenta el campo, y aunque también se mostró cauto, consideró que en lo que a los forrajes se refiere, está garantizada “una muy buena campaña de forrajes”.

Confiado en que la primavera se alargará “hasta mediados de junio”, estimó que se podrá “unir perfectamente todo lo que es el tema de primavera con las rastrojeras”, lo que supondrá “un ahorro económico tremendo”. Pérez cifró en más de dos kilos de pienso la cantidad que se consume por vaca y día, lo que en una explotación de 100 vacas supone 200 kilos de pienso diario de ahorro. Eso va a garantizar llenar los almacenes de paja, que estos años se han quedado vacíos incluso de forrajes”.