Dan 9 meses a los dueños para reparar un bloque de Capitanía

J.M.
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Licencias requiere el arreglo de la estructura, cubierta y tejado y estima el coste de la obra en casi 250.000 euros. Advierte con sanciones o con una ejecución subsidiaria si no se actúa

Dan 9 meses a los dueños para reparar un bloque de Capitanía - Foto: Miguel Ángel Valdivielso

La Concejalía de Licencias del Ayuntamiento de Burgos ha requerido a la propiedad del edificio ubicado en el número 5 de la plaza Alonso Martínez, frente al Palacio de Capitanía, a que en el plazo de 9 meses realice las obras necesarias para rehabilitar el inmueble y cumplir así con su obligación de mantener el bloque en condiciones de seguridad, salubridad, ornato público y habitabilidad. Una intervención que se deberá de concentrar en el refuerzo de la estructura, en la consolidación de la fachada y en su reposición estética y en la sustitución total de la cubierta. El informe del arquitecto municipal, en el que se detallan estas necesidades y se urge su arreglo, cifra en 244.268 euros el coste de las obras.

En la resolución, firmada por el concejal de Licencias y Fomento, Daniel Garabito, se detalla que si transcurridos los 9 meses y la propiedad del inmueble no ha ejecutado las obras, el Ayuntamiento iniciará un procedimiento para ejecutar los trabajos de manera subsidiaria (con cargo a los dueños) o impondrá sanciones por el incumplimiento.

Cabe recordar que los bomberos tuvieron que desplazarse el 23 de julio del año pasado hasta el edificio por el aviso del desprendimiento de elementos del falso techo de la primera planta. Al día siguiente el arquitecto técnico municipal realizó una visita al lugar y observó que la fachada norte, la que mira a la calle Trinidad, se encontraba en situación de ruina inminente. La decisión se adoptó fue la de ordenar su apeo, el acordonamiento de la zona para evitar peligros a los viandantes y el desalojo del inmueble, ocupado únicamente por el conocido bar Donde Alberto y por una academia ubicada en la segunda planta.

El propietario del negocio de hostelería manifestaba entonces su preocupación por tener que cerrar el local y expresaba su confianza en el que el Ayuntamiento trasladara a los propietarios del inmueble (son varios) las actuaciones que tenían que realizar. Meses después, y tras varios trámites administrativos, el requerimiento ha llegado ha llegado a la propiedad.

Con el estado de alarma decretado por la crisis del coronavirus no parece que los plazos, que se iniciaron en febrero, vayan a correr. Eso sí, avanzarán cuando la situación se normalice.