Piden un área de autocaravanas que «ponga a Burgos en el mapa»

Angélica González / Burgos
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Los aficionados a este tipo de turismo reivindican sus ventajas, defienden su higiene y se lamentan de que en la ciudad no haya un espacio específico para sus vehículos. Más de 40.000 personas lo ejercen en España

Reportaje sobre la zona de acampada de autocaravanas en la plaza de Santa Teresa - Foto: DB/Miguel Ángel Valdivielso


Se sintieron profundamente molestos por el desconocimiento de su afición cuando un lector de este periódico envió una fotografía de uno de estos vehículos preguntándose qué hacían los turistas con sus desechos y pensaron que ya había llegado la hora de reivindicarse y de exigir un área de autocaravanas en Burgos «para que la ciudad aparezca en el mapa de Europa y deje de perderse miles de turistas que visitan museos, comen, toman cañas y hacen compras allá donde van, pero que por aquí pasan de largo durante todo el año porque no tienen un lugar específico para pararse».
Alberto, Susana, Arturo, Miguel Ángel y Javier son algunos de los autocaravanistas burgaleses que están muy preocupados por la mala imagen que esta ciudad está dando entre la enorme comunidad que de este tipo de turismo hay en Europa (cerca de un millón de usuarios y 40.000 solo en España) y solicitan que el Ayuntamiento acote un área específica con una alcantarilla que vaya a la red y una fuente para reponer el agua. Porque lo primero que quieren aclarar es que su forma de viajar es completamente limpia: En estos vehículos -que van desde los 9.000 a los 150.000 euros y que tienen todo tipo de comodidades- cuentan con dos depósitos, uno que recoge el agua que se utiliza en el servicio y otro para la de la ducha y el lavado de vajilla y ropa, de ahí que precisen de un lugar en el que desecharlas y cargar las limpias.
En la actualidad, los que llegan a Burgos aparcan en la Plaza de Santa Teresa debido a su cercanía al centro y, sobre todo al Museo de la Evolución Humana, pero los autocaravanistas tienen otras dos alternativas que plantear al concejal de Turismo como son la antigua estación de Renfe o el párking del Camino de la Plata: «Podrían cobrar como hacen en San Sebastián, donde cuesta seis euros pernoctar y usar el agua».
El edil, Fernando Gómez, es muy consciente de esta situación  y dice que ya se valoró en su día pero reconoce que no se contempla a corto ni a medio plazo ninguna actuación en este sentido por falta de dinero. Frente a quienes dicen que no haría falta un gran presupuesto asegura que sobre el papel «todo es barato» pero que no es sencillo y que, además, Burgos tiene un camping de los mejores de España.
Los autocaravanistas argumentan que estas instalaciones están muy lejos del centro y que no hay un transporte público fluido que pueda acercarles a cualquier hora a cenar o a ir al cine.
¿Y qué ocurre con los turistas que necesitan parar y ven que en Burgos no existe ningún área para ellos? «Pues van a una gasolinera o siguen adelante hacia la siguiente ciudad. Es una imagen que nos hace ser el hazmerreír de todo el mundo», concluyen.