El cardenal Amato presidirá la beatificación de Valentín Palencia

G.G.U. / Burgos
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El cura fusilado, en el centro, dedicó su vida a atender y educar a niños huérfanos y de pocos recursos económicos. - Foto: DB

Representará al papa Francisco en la eucaristía que se desarrollará el sábado en la Catedral y a la que también asistirán el presidente de la Conferencia Episcopal, Ricardo Blázquez, Rouco Varela, Gil Hellín o Raúl Berzosa

El cura burgalés Valentín Palencia fue fusilado el 15 de enero de 1937 en Suances (Cantabria) junto a cuatro jóvenes paisanos que le acompañaban en su labor pedagógica con menores sin recursos y que no quisieron abandonarle cuando fue arrestado por negarse a acatar la prohibición de seguir oficiando misa: Donato Rodríguez, Germán García, Zacarías Cuesta y Emilio Huidobro. Los cinco serán beatificados este sábado en la Catedral, en una ceremonia que nunca antes se había realizado en Burgos y que estará presidida por el cardenal Angelo Amato, prefecto de la Congregación para la Causa de los Santos de la Santa Sede, en representación del papa Francisco.
Hasta Benedicto XVI todas las beatificaciones se desarrollaban en Roma y de ahí el interés por un acto tan novedoso en la diócesis, a la que acudirán numerosas autoridades como el presidente de la Conferencia Episcopal, el cardenal Ricardo Blázquez;el cardenal Antonio María Rouco Varela y, por supuesto, el arzobispo de Burgos, Fidel Hérraez Vegas, así como el emérito, Francisco Gil Hellín. También han confirmado su asistencia el obispo de Ciudad Rodrigo, el burgalés Raúl Berzosa;el arzobispo de Pamplona y Tudela, el también burgalés Francisco Pérez; o el obispo auxiliar de Madrid, Juan Antonio Martínez. A todos ellos se sumarán los párrocos de las localidades natales de los nuevos beatos, alcaldes y, obviamente, familiares de los cinco burgaleses a quiénes el golpe de Estado de julio de 1936 sorprendió en Cantabria, región de la que no pudieron salir por el comienzo de la Guerra Civil.
 
El rito

 

El acto comenzará a las 11.00 horas en el Altar Mayor de la Catedral, aunque se colocarán sillas y bancos en pasillos y capillas periféricas para permitir que puedan seguirlo el mayor número posible de feligreses. Estará presidido por el cardenal Angelo Amato y, a su lado estarán Herráez Vegas y Gil Hellín. El arzobispo de la diócesis solicitará al Papa «se digne a inscribir en el número de los beatos» a los cinco burgaleses y, en ese momento, Amato procederá a leer en latín la carta apostólica en la que el Santo Padre «concede que sean llamados, de ahora en adelante, beatos y que pueda celebrarse su fiesta» cada 15 de enero.
A continuación se cantará el Christus Vincit, se descubrirá el cuadro pintado por Cándido Pérez y se acercarán al altar objetos de los beatificados, que Amato incensará. Tras las palabras de agradecimiento de Hérraez y la entrega de la carta apostólica al arzobispo, la eucaristía proseguirá con normalidad, aunque Amato pronunciará la homilía.
Entonces, ya podrán ser venerados públicamente en la diócesis, pero para la santificación habrá que acreditar algún milagro.