Leonor de Plantagenet cuenta su historia

I.L.H.
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Alberto San Martín acerca a la infancia las facetas de la reina fundadora de Las Huelgas a través de la narración y la didáctica de objetos

Con la indumentaria o los cubos que hablan de la cantería estimula la imaginación. - Foto: DB

Érase una vez una historia de verdad. La de una mujer que llegó a Castilla procedente de otro reino, que llenó el territorio de trovadores, impulsó el arte y a los artistas y mandó construir un monasterio que sería regentado por mujeres. Érase una vez la historia de una reina que hablaba latín, francés, inglés y castellano, a la que le gustaba la poesía y la cultura, que fue madre de 5 hijos que fueron reinas y reyes, que ejerció como monarca de Castilla y que dejaría su impronta constructiva en su nieto, Fernando III El Santo, el rey que colocó la primera piedra de la Catedral.

El profesor de la Universidad de Burgos Alberto San Martín lleva a la narración oral y la didáctica de los objetos la historia de Leonor de Plantagenet, una mujer que fue mucho más que la esposa de Alfonso VIII o la hija de Leonor de Aquitania. Con el cuento Leonor busca el amor, San Martín quiere dar «visibilidad a un personaje muy atractivo y devolviendo a la mujer el protagonismo que tiene en la Historia». Lo hace acercándolo a la infancia y la juventud de una manera creativa, estimulante y didáctica. «Tengo la voluntad pedagógica de trabajar personajes femeninos y Leonor de Plantagenet fue una mujer que merece ser destacada».

En el cuento dirigida a niños y niñas de entre 5 y 12 años se muestran las distintas facetas de quien mantuvo en Inglaterra «el contacto con los trovadores y la canción de amor que había promovido su madre, Leonor de Aquitania, y lo incorpora a Castilla; que promociona aquí todas las artes y que culmina con la construcción del monasterio de Las Huelgas, cumpliendo así con la tradición familiar», añade. En el relato muestra cómo era esa mujer en el medievo que consigue mantener «la vocación y esencia de la familia construyendo un cenobio que sería dirigido por mujeres».

Para contarlo se ayuda de elementos y herramientas de cantería, dibujos, indumentaria (aunque ahora, en pandemia, no puede interactuar con el público) y preguntas clave, ahondando por ejemplo en la relación del claustro de Las Huelgas con detalles constructivos de la Catedral o el patio de la Casa del Cordón.