La sequía y el parón industrial desaceleran el PIB regional

David Alonso
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La economía regional crece un 2,4 por ciento en el segundo trimestre, aunque el consejero avisa de la necesidad de «reflexionar y tomar medidas»

La sequía y el parón industrial desaceleran el PIB regional - Foto: mir_ical

La temida palabrada ya ha llegado a Castilla y León. Aunque reticente en un principio, el consejero de Economía y Hacienda,CarlosFernándezCarriedo, reconoció ayer que «la desaceleración existe» en alComunidad.Una afirmación que tiene su porqué en los datos de la Contabilidad Regional relativos al segundo trimestres del año y presentados durante la jornada de ayer y que reflejan que entre abril y junio el Producto Interior Bruto de la Comunidad repuntó un 2,4 por ciento, dos décimas menos que el trimestre anterior y un punto por debajo del mismo periodo del año pasado. Un frenazo de la economía regional que ya comienza a ser notorio después de un buen inicio del año. 
«Castilla y León sigue creciendo por encima del dos por ciento, superando incluso a la media española, creando empleo, pero debemos reflexionar sobre los datos que estamos viendo y tomar las medidas que hagan falta», reconoció unFernándezCarriedo que ayer se estrenaba presentando los datos macroeconómicos de la Comunidad. A nivel laboral, Castilla y León ganó 21.169 puestos de trabajo equivalentes a jornada completa (un 0,5% más) entre abril y junio, tradicionalmente el mejor trimestre del año, hasta los 1.038.948.
Un frenazo económico que vuelve a tener como protagonista a la sequía. Tal y como explicó el consejero, la falta de lluvias ha lastrado la producción agrarícola y, además, ha hundido la producción de energía hidroeléctrica. Unos condicionates que se han sumado al parón que está experimentando el sector manufacturero autonómico que comienza a mostrar síntomas de desaceleración. Por el contrario, la construcción sigue al alza, a pesar de mermar su avance respecto al trimestre anterior, y el sector servicios que comanda con mano de hierro el motor económico regional.
El titular de Economía explicó que la situación internacional de los «socios fundamentales» de Castilla y León -la Unión Europea-, con amenazas de recesión, el Brexit o gobiernos débiles, tiran para abajo del crecimiento industrial y exportador.De hecho, el sector exterior aceleró su caída y ya supone una aportación negativa al PIB del 1,1 por ciento, dos puntos más que hace un año. 
En cifras, el sector agrario sufrió un retroceso durante los meses de estudio del 4,5 por ciento (un 16,9 por ciento menos que hace un año); mientras que la industria retrocedió otro 0,3 por ciento, arrastrada por el desplome del 17,9 por ciento de la producción de energía y la desaceleración de los productos industriales, que crecieron un 1,6 por ciento, casi tres puntos menos que hace un año. La construcción, por su parte, repuntó un 3,1, por ciento, frente al 2,7 del año anterior; y los servicios avanzaron un 3,5 por ciento, cuatro décimas más que en el mismo periodo de 2018.
Final del año

Cuestionado sobre la previsión de la Junta del crecimiento del PIB para este año -toda vez que no hay cifra oficial por la ausencia de presupuestos regionales- Fernández Carriedo aseguró que será «por encima del dos por ciento», aunque «lejos de las cifras del año pasado». «La desaceleración y la ralentización del mercado laboral deben ser un toque de atención», insistió el consejero que, no obstante, quiso rebajar la importancia y recordar que «la Comunidad está creciendo a buen ritmo y por encima de la media estatal».