"La presión es algo natural dentro del periodismo"

R.C.G.
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Nacido a orillas del Ebro, el mirandés Pedro García Cuartango es uno de los periodistas más reconocidos del panorama nacional. Actualmente es colaborador de ABC y acaba de publicar 'Elogio de la quietud', una oda a la vida reflexiva

"La presión es algo natural dentro del periodismo"

La llamada telefónica para la entrevista le sorprende leyendo. No podía ser de otra manera, porque Pedro García Cuartango devora libros. Entre manos tiene ahora Los secretos que guardamos, de Lara Prescott, aunque en su biblioteca los títulos se amontonan. Su devoción literaria le ha otorgado esa lucidez, forjada en redacciones de periódicos, que ha caracterizado siempre sus escritos.

Dedicar un libro a la quietud alguien que lleva años inmerso en la vorágine periodística suena a contradicción.

Si es un poco paradoja pero vivimos en tiempos volátiles y precisamente por eso hace falta otra mirada de la realidad, un distanciamiento que nos permita ver lo que sucede con serenidad. La quietud es otra forma de mirar las cosas más allá de la apariencia.

El poeta checo Rainer Rilke decía que la patria es la infancia. La suya es Miranda.

Sí, y fui muy feliz jugando al fútbol en las campas, pescando en el río,... Aunque luego me fui de la ciudad, siempre he tenido muy idealizada esa etapa.

Gracias al Mirandés ahora ya no tiene qué explicar dónde nació.

Es cierto, porque el club se ha convertido en un emblema de la ciudad.

El ejemplo del Mirandés, un modesto entre gigantes, ¿es el que debe inspirar a la ciudad para recuperar su esplendor?

Puede ser, porque Miranda necesita reinventarse ya que fue una localidad muy próspera que ha pasado unos años malos pero que tiene recursos suficientes para salir adelante.

Sus escritos están impregnados de nostalgia, ¿se puede ser feliz mirando constantemente al pasado? 

La nostalgia es peligrosa si te quedas anclado en el pasado pero a la vez tiene un elemento positivo porque es el redescubrimiento de nuestras señas de identidad. Todos necesitamos mirar un poco al pasado y aprender del tiempo vivido. Personalmente me defino como un pesimista activo, cuando hay muchos optimistas pasivos. Yo soy de los que creo que hay que luchar para cambiar la realidad si está mal.

El periodista, ¿debe implicarse en el cambio o limitarse a ser espectador y narrar la realidad que le rodea?

El periodismo debe contar lo que pasa cuando hay gente que no quiere se cuente. Es una profesión muy noble, que exige interpretar los hechos en la búsqueda de la verdad.

En esa búsqueda, ¿es posible aún tener independencia o hay demasiados condicionantes?

La edad de oro de la prensa en España fue la Transición. Ahora se hace peor periodismo y no porque haya peores profesionales sino por muchos factores, ya que la crisis económica ha golpeado a los medios y están más supeditados a los poderes económicos y políticos. A pesar de todo, sigo pensando que en este país se hace buen periodismo y hay pluralidad.

Ha dirigido uno de los principales diarios nacionales, ¿ha sufrido muchas presiones a lo largo de su carrera?

La presión es algo natural dentro de este trabajo, pero no hay que magnificarla ni asumir el rol de víctimas. Saber resistir la presión es parte de nuestra profesión y es esencial que los periodistas denunciemos los abusos del poder aunque eso nos cueste disgustos.

De todas las informaciones que ha publicado, ¿se arrepiente de alguna y ha tenido que callar otras?

No tengo la sensación de haber tenido que callar grandes verdades por presiones externas. Siempre que he tenido una noticia importante se ha publicado si estaba contrastada.

¿Es la columna de opinión un oasis de libertad para el periodismo?

No, y siempre he combatido esa idea. La columna vertebral de un periódico es la información, es lo que diferencia a un medio bueno de uno malo, y la información no se puede contaminar por la opinión. Los hechos deben ser sagrados.

Es un escritor prolífico y un lector voraz, un rara avis en estos tiempos que corren.

Por desgracia cada vez se lee menos y por eso se han cerrado casi el 90% de las librerías de las grandes capitales. Hoy en día todo se lee en los móviles pero yo reivindico la actualidad de los clásicos.

¿Qué libro que nunca ha leído le hubiera gustado hacerlo?

Me encantaría leer la Biblia a fondo.

¿Cuál nos recomendaría?

La biografía de Churchill, publicada recientemente y que es una obra de investigación genial que ayuda a entender la historia de Europa.

¿Qué político español debería tenerla como libro de cabecera?

Todos, porque todos tienen grandes lagunas sobre la historia de España y de Europa.

Por su trabajo ha conocido las cloacas del Estado, ¿realmente hay tanto debajo de la alfombra que nunca conocerá el ciudadano común?

No tanto. Las cloacas del Estado han existido y un exponente claro es Villarejo, pero al final todos están respondiendo poco a poco ante la Justicia. En España tenemos un sistema confiable.

¿Somos demasiado derrotistas?

Sin duda tenemos una noción pesimista de nuestro país. Están pasando cosas graves pero tenemos una gran historia, gastronomía, servicios públicos... No somos un país mediocre, sino que hay muchas cosas de las que sentirse orgulloso, pero ponemos el énfasis en lo malo.