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Lamentan que no se repongan agentes de Seguridad Ciudadana

I.E.
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El Cuerpo no saca las plazas de los efectivos que han pasado a ciberdelincuencia, violencia de género o equipos contra la delincuencia rural

Lamentan que no se repongan agentes de Seguridad Ciudadana - Foto: Miguel Ángel Valdivielso

Los problemas que sufre la Guardia Civil para atraer efectivos a Burgos se dejan notar en varias unidades pero sobre todo en Seguridad Ciudadana, que al ser la más numerosa en agentes es de la que más tira el Cuerpo a la hora de detraer plantilla para adjudicársela a otros destacamentos. El último caso ha sido la creación de una unidad para la lucha contra la ciberdelincuencia en la provincia. A la hora de dotarla de personal se ha hecho con cinco funcionarios procedentes de las patrullas que recorren los pueblos en servicios de prevención de la delincuencia y de protección a los vecinos de los municipios, según denuncia la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC).  

No es precisamente la primera vez que ocurre. Las mismas fuentes recuerdan que ya sucedió cuando se montaron los equipos ROCA, para la vigilancia e investigación de delitos cometidos en explotaciones agrícolas y ganaderas; cuando se organizó la Unidad de Seguridad de la Comandancia (Usecic) -los antidisturbios-, y cuando cada compañía (Burgos y alfoz, Aranda, Miranda y Medina de Pomar) activó unidades contra la violencia de género, cada una con dos agentes que fueron 'arrebatados' a Seguridad Ciudadana. «Si para nutrir a estas unidades se quitan agentes de otras y no vienen ni de fuera ni procedentes de las convocatorias de empleo público, normal que la Guardia Civil no recupere agentes en Burgos; y no lo logrará en la vida», se quejan desde el sindicato.

Otra explicación es que Burgos no cría guardias civiles. No es una provincia donde sus jóvenes corran por hacerse agentes de la Benemérita o policías nacionales. ¿Por qué? Porque tienen otras salidas profesionales, señalan fuentes del Cuerpo. Y es cierto, esta provincia goza de una de las tasas de desempleo más bajas de toda España, debido, en gran medida, al vigor de su industria, de tal manera que muchos estudiantes tienen el futuro asegurado en las innumerables fábricas que hay no solo en la capital, sino también en Aranda, Miranda y alguna localidad menos poblada, insisten las mismas fuentes.

En otros territorios, donde las opciones de hallar un empleo son más escasas, los jóvenes sí optan por la función pública como salida laboral. Un caso paradigmático es el de León, auténtico 'vivero' de agentes de las fuerzas y cuerpos de seguridad, muchos de los cuales trabajan en la Comandancia y la Comisaría de Burgos.

Además, la provincia de Burgos carece de atractivo también por el tamaño de los pueblos donde hay puesto de la Guardia Civil. Muchos son pequeños, con pocos habitantes, pocos servicios y alejados de núcleos importantes de población, destinos que los agentes con familia suelen descartar de plano.

La cercanía del País Vasco tampoco ayuda demasiado, ya que los guardias civiles a quienes no importa alejarse de sus lugares de origen prefieren trasladarse a Vitoria, Bilbao o San Sebastián -que están a tiro de piedra de Burgos- porque de esa manera cobran un complemento de peligrosidad de entre unos 400 o 500 euros al mes.