Amenazan con multar a Villalmanzo por tener peces exóticos

I.P.
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Los agentes medioambientales recuerdan que está prohibido introducir especies que no sean autóctonas. El alcalde los había trasladado de unas pozas a un estanque céntrico

Vista general de la zona, con el alcalde y un vecino delante del estanque en ‘El Prado’. - Foto: Miguel Ángel de la Cruz

Poco le ha durado la alegría al alcalde de Villalmanzo, que el verano anterior introdujo unos cuantos peces de colores y un par de barbos en el estanque que construyó en la zona conocida como ‘El Prado’, un espacio que se acondicionó el año pasado como zona estancial y de ocio para el disfrute de los vecinos.

De hecho, José Luis Ortega, el regidor de la localidad, se rodeó de un grupo de vecinos que llevaron a cabo esta actuación con materiales reciclados, en un proyecto sostenible del que presumía por cuanto había supuesto una mejora sustancial en lo que es el entorno de las bodegas, lugar muy concurrido por los residentes.  

Una de las peculiaridades de la actuación fue utilizar un viejo depósito de agua que se usaba para regar el campo de fútbol, cortarle e instalarle en el nuevo parque como estanque y trasladar a sus aguas, que llegan de la fuente que también hay en el lugar, a unos cuantos peces de colores, típicos de los acuarios que hay en cualquier domicilio, desde unas pozas que estaban en malas condiciones, por lo que los animalillos se veían enfermos y estaban perdiendo el color. Esa era su intención y así lo hizo, de tal manera que ahí han estado conviviendo en el estanque con algunos barbos, estos sí autóctonos.

Uno de los peces rojos del estanque que ‘juegan’ a esconderse entre las piedras.Uno de los peces rojos del estanque que ‘juegan’ a esconderse entre las piedras. - Foto: Miguel Ángel de la Cruz

Nada parecía perturbar la quietud del lugar al que se acercaban niños y mayores para ver a los coloridos pececillos, hasta cuando, según contaba un afligido alcalde, han recibido la visita de los agentes medioambientales de la comarca, con sede en Lerma, conminándole a retirar los peces del estanque y a sacrificarlos, al tratarse de peces que no son autótocnos y se considera una especie invasiva. Además, añade el alcalde, de no actuar conforme a la normativa, el Ayuntamiento podría ser multado con hasta 10.000 euros.

José Luis Ortega no da crédito a esta situación, cuando ellos lo han hecho de buena fe para rescatar a los peces de un ambiente que les estaba perjudicando y porque entiende que su presencia en el estanque no molesta a nadie; además considera que no hay manera de que se escapen de este lago artificial, por lo que no suponen ninguna amenaza para otra especies. De hecho, explica, han mejorado recuperando el color y conviven sin ningún problema con los barbos.

Ortega mostró su malestar y tampoco parece dispuesto a sacrificar a los pececillos que serán entre siete y diez, no más, "que son fauna natural" y  "que tienen derecho a vivir", añadía, recriminando a Medio Ambiente que solo se dedique a poner pegas a todo lo que se hace en los pueblos y amenazar con multas. 

Los agentes apelan, según explicaron, a que la legislación prohíbe que esos peces exóticos se introduzcan y reproduzcan en semejante hábitat, y explicaban que puede darse el caso de que venga una riada y los arrastre hasta el río, lo que supondría una amenaza para las especies autóctonas y el medio natural. Ese grupo de peces llevaban en las pozas unos 4 años, a donde les había ‘tirado’ algunos chavales. Junto al estanque se colocó un cartel en el que se lee: "Estos peces se han rescatado de las pozas por estar enfermos para que sobrevivan. Respétenlos". 

El alcalde aprovechó este hecho con los peces para quejarse de otra amenaza de multa de Medio Ambiente, cuando se cortaron unos chopos sobre los que había caído un sauce y les había estroncado, generando serio peligro.