Un legado que suma 75 años

I.L.H.
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La Institución Fernán González expone una selección de los fondos documentales y artísticos que atesora desde 1946. De Julio Romero de Torres a los Machado, pasando por textos históricos y el arte de sus académicos

Eulalia Cáceres donó el fondo machadiano en 1948. La viuda de Manuel conservó hasta su muerte el poema que le dedicó su marido (en primer término) recalando luego en la institución. - Foto: Patricia González

La Cordobesa con guitarra que el pintor Julio Romero de Torres dedicó «al maestro Machado» lleva en poder de la Fernán González 73 años, casi los mismos que tiene la Institución, que se creó en 1946. El cuadro forma parte de la donación que Eulalia Cáceres, la viuda de Manuel Machado, realizó a la Real Academia Burgense de Historia y Bellas Artes y que a día de hoy sigue siendo el fondo más importante. Por eso el óleo del pintor cordobés abre junto a los papeles de los hermanos Machados la exposición que repasa el legado que custodia la Fernán González.

En el Consulado del Mar se expone el busto que del autor de Campos de Castilla hizo Emiliano Barral, el poema manuscrito que dedicó a la muerte de Federico García Lorca o las páginas originales de La tierra de Alvargonzález y Campos de Soria. Están también los objetos personales de Manuel Machado, como el poema que le dedicó a su mujer y queEulalia Cáceres conservó hasta su muerte junto a una fotografía de ambos, el retrato que de niño le pintó su abuela, la máscara funeraria, el rosario, el tintero o el testamento.

Pero aunque el fondo machadiano sea fundamental en la historia de la institución no es el único legado de valor que atesora, cumpliendo con ello con uno de los cometidos que apuntaba la entidad en su fundación. En la exposición Legado y memoria. 75 aniversario (1946-2021) están los dibujos a escala de los proyectos en retablos e iglesias realizados por Valeriano Martínez, pero sobre todo por su hijo Andrés Martínez Abelenda, que es quien ha donado el fondo. Suyos son también trabajos civiles y un relieve escultórico en yeso que reproduce la obra de Diego de Siloé en el retablo de santa Ana de la capilla de los Condestables.

Del arquitecto Álvaro Díez Moreno se muestran dibujos del pabellón español en la exposición de Venecia o la acuarela del Palacio Real. Y de fray Valentín de la Cruz, documentos de su archivo.

«En los últimos tiempos ha sido uno de los objetivos de la actual junta de gobierno el favorecer y potenciar la donación de colecciones documentales y artísticas. También pequeñas adquisiciones como los álbumes del fondo José Ma Zugazaga, que contiene obras literarias y artísticas de numerosos profesionales burgaleses de la primera mitad del siglo XX», detalla el director de la institución José Manuel López Gómez. Hay entre ellos expuesta obra de Marceliano Santa María, Fortunato Julián o Ángel Barrios dedicadas al poeta y catedrático. 

Tampoco falta uno de los fondos más recientes, el documental de la familia Castro Mújica que abarca de los siglos XV al XIX y relata su trayectoria mercantil durante cinco siglos. Se muestran obras de arte de pintores burgaleses como Rigoberto Arce, Felipe de Abajo (en el legado de la familia Abad-Díez de la Lastra), Próspero García Gallardo o Juan Antonio Cortés y García de Quevedo. O las artísticas de académicos numerarios, honorarios o correspondientes como Cuasante, Ana Núñez, Paco Ortega, Alberto Bañuelos y Pepe Carazo. 

«Los legados que aquí se presentan los custodia la academia pero por extensión son de toda la provincia», aseguró el presidente de la Diputación, César Rico, mientras López Gómez añadía que la intención de la academia es «seguir favoreciendo esta política de donaciones en la medida de nuestras posibilidades».

En el Consulado del Mar faltan los legados musicales de Gonzalo Arenal y Domingo Lázaro, y los fotográficos de Alfonso Vadillo y el Photo Club, que no se muestran por falta de espacio. Esa circunstancia, que también merma su custodia, limita que la Fernán González pueda poner a disposición del público un legado aún mayor.