Los agentes medioambientales en Aranda pasan la oficina

I.M.L.
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Los agentes medioambientales en Aranda pasan la oficina

La plantilla se encierra en las dependencias de la Junta en la comarca ribereña para exigir un espacio de trabajo digno en el que desempeñar su labor

Lo avisaron y lo han cumplido. Un tercio de la plantilla de agentes medioambientales de la Junta en las oficinas de Aranda iniciaban ayer un encierro para reivindicar una mejor reorganización del espacio en las instalaciones de atención al ciudadano en la capital ribereña. El vigilante de seguridad terminaba su turno a las 19:45 horas y tres de los nueve agentes que tienen aquí su base se quedaban en el interior de las instalaciones.

Después de reiteradas quejas por la falta de espacio de trabajo, habían logrado que se realizase una reestructuración del espacio. «Desde 2006 han quedado seis puestos libres por jubilación y el 80% de los trabajadores ocupan el 20% del espacio porque está muy mal distribuido», recordaba Esaú Escolar, presidente de Apamcyl, antes de comentar el encierro con sus compañeros, que pretenden mantener hasta el domingo.

El nuevo reparto de espacios dentro de esta oficina lo consideran una tomadura de pelo. «Cada uno defiende lo suyo pero hasta que no hemos empezado nosotros a montar el pollo no han dicho nada, y ahora han aprovechado los veterinarios para pedir el mejor despacho, y como Baudilio Fernández Mardomingo, el actual delegado de la Junta en Burgos, fue jefe del servicio de Agricultura, les da lo mejor a su gente», criticaba Escolar porque «pescan todos en aguas revueltas y nosotros seguimos estando puteados, peor que antes».

Los agentes medioambientales han pedido que desplacen un tabique dos metros para ganar ellos algo de espacio. «No han tenido la delicadeza de llamar para hablar con nosotros, porque estamos a ganar las elecciones; pues bien, ellos a lo suyo y nosotros a lo nuestro», sentenciaba el presidente de Apamcyl.