La Ribera necesita más de mil temporeros en el próximo mes

ADRIÁN DEL CAMPO
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Ni el paro ni las bolsas de empleo cubren la demanda de trabajadores para la poda en verde. Solo 150 personas en toda la provincia se han inscrito en las ofertas laborales

Un viticultor realiza los últimos trabajos en las viñas de la Ribera del Duero, la poda en seco. - Foto: A. del Campo

La viticultura de la Ribera del Duero necesita contratar a más de mil personas en el próximo mes. Así lo afirman desde las organizaciones y sindicatos agrarios. La razón es la poda en verde de las viñas que requiere un laboreo intensivo en un tramo de 15 ó 20 días y que no puede demorarse si se pretende mantener la calidad de las uvas. El problema surge cuando esta labranza llega en plena crisis del coronavirus. El cierre de fronteras hace que los jornaleros extranjeros no puedan desplazarse a la comarca y esto deja al campo sin mano de obra. Año tras año, como afirman desde las organizaciones agrarias, el 90% de los temporeros son extranjeros, principalmente de países del Europa del Este o el norte de África.

Con las fronteras actualmente cerradas, a los viticultores les toca mirar al mercado nacional. Aquí se encuentran con varios problemas. El primero es que la mano de obra a priori disponible no cubre la demanda. En la oficina del Ecyl de Aranda hay 501 demandantes de empleo en el sector agrícola, ni la mitad de los que necesitan. Si se amplía más el radio de atracción de empleados, a nivel provincial se rozaría lo requerido. En todo Burgos hay 1.043 desempleados en agricultura. Sin embargo, desde el sector afirman que la gente no suele acceder a las labores de poda. "Cuando nosotros buscábamos, contactamos con doce parados y solo se apuntó uno", declara el coordinador estatal de Unión de Uniones, José Manuel de las Heras.

Las frases de las organizaciones agrarias se confirman al mirar los resultados que están obteniendo en las diferentes iniciativas llevadas a cabo para buscar temporeros. Asaja ha puesto en marcha una plataforma de contratación para  poner en contacto a los agricultores y empresarios con trabajadores. Hasta el momento, en la provincia de Burgos han accedido a la bolsa de empleo 151 personas y solo 63 han colocado la tierra del Cid como su lugar predilecto para trabajar. Cifras que quedan muy lejos del más de millar de jornaleros que necesitan la viñas de la Ribera.

Con los datos sobre la mesa, que año tras año demuestran que casi ningún español quiere trabajar en  los viñedos, la siguiente pregunta cae por sí sola. ¿Por qué nadie quiere realizar estas labores? "Son trabajos duros, al aire libre y muchas veces solo los acepta gente de fuera con mayores necesidades", añaden en Asaja.

Las organizaciones agrarias descartan que la falta de empleados nacionales se deba a los sueldos. En Unión de Uniones afirman que se paga 7,5 u 8 euros la hora y que se perciben unos 1.100 ó 1.200 euros mensuales. En Asaja se remiten al convenio provincial. Según este y sus actualizaciones, hoy se cobran 32,1 euros al día, lo que supera el SMI de 31,6 euros. Sin embargo, el SMI fija el mínimo de los 44,9 euros al día para temporeros, superándose así los 1.300 euros brutos al mes. Aquí aparecen las empresas que se dedican a contratar jornaleros, que algunos miran como las responsables de ofrecer peores condiciones laborales.

En cuanto a las medidas extraordinarias aprobadas por el Gobierno, en las organizaciones agrarias las ven con optimismo y también la posibilidad de acudir a bolsas de empleo nacionales, aunque si no se llegara a una solución, insistirían en poder traer empleados del extranjero.