Vecinos de Vallarta donan fondos para reparar la iglesia

S.F.L.
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El Ayuntamiento empleará el dinero destinado a las inversiones para la rehabilitación de la torre y la cubierta. Aún así, requerirán de la ayuda del Arzobispado para acometer los trabajos

Vecinos de Vallarta donan fondos para reparar la iglesia

Los vecinos de Vallarta de Bureba tenían la esperanza de que el proyecto para evitar el derrumbe de la torre de la iglesia de la Asunción de Nuestra Señora entrara dentro de la convocatoria del convenio de las goteras, que financian la Diputación y el Arzobispado. La suerte no estuvo de su parte y se quedó fuera por lo que el municipio tiene que buscar otras vías de financiación para evitar que se hunda. El alcalde de la localidad, José Manuel González, decidió reunir a los ciudadanos para exponerles el caso y fue entonces cuando varios de ellos se ofrecieron a donar una cantidad para ejecutar las labores de reparación necesaria, que ascienden a unos 80.000 euros. No sería la primera vez. Algunos aportaron en su día ciertos importes para adecentar el interior del templo.

Una vez que el equipo de gobierno local conoció que su trabajo se encontraba fuera de los elegidos y de la lista de reservas de la convocatoria analizó la urgente situación  y actualmente busca nuevas fórmulas para realizar la intervención. En principio, el Ayuntamiento pretende destinar íntegramente la partida de inversiones reales -que corresponde a poco más de 30.000 euros- para acometer las funciones de rehabilitación del inmueble. «Con esta cuantía y con la aportación de los vecinos esperamos cubrir el 50 o 60 por ciento del presupuesto total. Aún así, necesitaremos de una ayuda de la institución religiosa para afrontar los gastos», manifiesta el primer edil.

La torre presenta un estado muy deteriorado y las grietas han logrado apoderarse de sus muros. La lluvia que cae por la fachada está descomponiendo la piedra con la que se fabricó, un hecho que genera importantes filtraciones de agua al interior del templo. Igualmente, el pedrusco del arco que sujeta las campanas se está desplazando por lo que han determinado que no funcionen ya que su volteo puede provocar daños importantes.

Las condiciones climatológicas adversas y un nulo mantenimiento han provocado además que multitud de tejas se hayan soltado de la cubierta dejándola en varias zonas semidesnuda. «Debemos actuar con rapidez para que no ocurra una desgracia cualquier día. De momento, hemos acordonado el recinto para que la gente no se acerque al inmueble», declara el alcalde. Sin embargo, si no cuentan con ese dinero, el «futuro que le espera al templo es la de acabar cayendo», añade González.

Fuentes de la Diócesis aseguran que «el sacerdote es quien debe gestionar la petición» y que aparte de la prestación del convenio de las goteras disponen de otras inferiores de unos 5.000 euros para ejecutar pequeños arreglos.