Depedro desgrana 'Todo va a salir bien' hoy en El Hangar

A.S.R.
-

«Mi música en voz de otros me suena mejor, mirar siempre mi ombligo me aburre»

Jairo Zavala alumbró el proyecto musical Depedro hace una década y se ha metido en el estudio para celebrarlo con un álbum que repasa sus grandes éxitos.

Escribe Ángel Carmona (Radio 3) que ‘todo va a salir bien’ es el grito de guerra de Jairo Zavala. Cuando la cosa se ponía complicada, cuenta, lo conjuraba y, efectivamente, todo salía. Y no es que ahora pinte en bastos, pero sí urgía una frase que resumiera diez años de aventura, de ese proyecto musical denominado Depedro, que dibujan las 15 canciones de Todo va a salir bien, una celebración de la vida y de la música. Una fiesta con un puñado de amigos que cantan con el protagonista. Los confetis vuelan esta noche hasta El Hangar (21.30 horas, 18-20 euros) en un Hyundai Music Park en el que comparte cartel con Corizonas. El grupo que aúna los destinos de Los Coronas y Arizona Baby regresa a la ciudad para volver a desgranar Dimensión vital y sorprender de nuevo.
«Son diez años de proyecto y es un cumpleaños que merece la pena ser celebrado. La colaboración y el encuentro han sido una constante en mi vida musical y qué mejor manera que hacerlo con amigos», señala el artista madrileño, también productor del trabajo.  
Se abraza a Coque Malla en Déjalo ir, se siente feliz cuando mira a Santiago Auserón en Como el viento, se gusta al lado de nuevo de Luz Casal en Te sigo soñando, se pone picante pero sabroso con Fuel Fandango en Llorona, enloquece al juntar su voz a la de Vetusta Morla en Diciembre, vuela en Nubes de papel con Izal y baila al paso por el camino eternamente compartido en Vidas autónomas con Amparo Sánchez y Camilo Lara. A ella se rinde: «Sin Amparo no estaríamos hablando. Me ha abierto muchas puertas, me ha ayudado, me ha alentado y hacer música con ella para mí siempre es algo natural».
¿Cómo suenan estas canciones en la voz de otros y, sin embargo, amigos? «A mí, siempre, mi música en voz y en manos de otros me suena mejor y más interesante. Estar siempre mirando mi ombligo me provoca un aburrimiento tremendo, es un ardid que nos sirve a mí y a todos los músicos para llegar a sitios donde tú solo no puedes», revela satisfecho de este resumen orquestado en «una compañía inmejorable» y sin máquinas mediante. Un estudio de grabación, dos horas por delante, un reencuentro.
«Me resulta curioso como muchos de los participantes me han robado la canción. La han hecho suya, me fascina y me congratula muchísimo», asegura y señala que, lejos de cabrearle, ese robo le da mucha alegría.
Pero Todo va a salir bien huye de nostalgias y mira al futuro. Depedro incluye tres canciones nuevas. Flores y tamales, Por qué, cómo y cuándo y Vidas autónomas. «Es un disco nuevo y necesito testarme y poner algo fresco y que me dé pistas para lo que viene en el futuro», anota y observa que ese Flores y tamales, escrita junto a Calexico, es especial porque fue la manera de tenerlos cerca ya que no pudieron acudir a su fiesta.
Un reencuentro en el que funcionó el conjuro y todo salió bien, muy bien. ¿Se lleva ese optimismo en el mundo de la música? Depedro asiente. «En general en la vida, la música es parte de mi vida y no solo el optimismo, sino también la esperanza, esa palabra que engloba la espera, que es muy importante, hay que tener mucha paciencia», reconoce.
Él la ha tenido. Y disfruta de su recompensa. «No me puedo quejar. Llevo viviendo de la música desde que tengo 19 años. Mal no me ha ido», apunta este artista que siempre ha sabido que la música es su vida y sigue soñando con que continúe siéndolo. «Quiero mantener mi estilo de vida, que no es poco, seguir viviendo de esto». Todo va a salir bien es otro paso hacia esa meta.