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Rechazo a suprimir los monitores en el transporte de la ESO

B.G.R.
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No entienden que la Junta elimine este curso el acompañamiento en las rutas escolares y exigen que se restablezca porque las medidas covid continúan

Los representantes de los trabajadores y de las familias consideran que los conductores no pueden ocuparse de los menores. - Foto: Alberto Rodrigo

La Consejería de Educación ha mantenido para este próximo curso, que comienza este viernes en Infantil y Primaria, prácticamente las mismas medidas de prevención contra la pandemia que el pasado. Sin embargo, entre los cambios aplicados se encuentra la supresión de la presencia de monitores en los autobuses que realizan las rutas de transporte escolar de los alumnos de Secundaria. Una decisión que ha despertado las críticas tanto de las familias como de los sindicatos, que lo ven como necesario en cualquier circunstancia y máxime durante la crisis sanitaria.

Desde la central sindical de Stecyl, su representante provincial, Victoria Ibeas, destaca el «buen funcionamiento» que esta medida tuvo el curso pasado, ya que los acompañantes adultos se ocupaban de que los menores cumplieran con todas las normas de uso de mascarilla y respetar el asiento asignado. En este sentido, lamenta que este año no se mantenga y se pregunta quién se ocupará de dicha labor. «No lo puede hacer el conductor y es igual de necesario que el resto de las medidas covid», subraya, al tiempo que añade que  se ha solicitado a la Junta que dé marcha atrás en una decisión que conocieron durante una de las reuniones de la mesa sectorial.

Su petición aún no ha tenido respuesta, si bien las últimas declaraciones de la consejera de Educación, Rocío Lucas, dejan claro que mantiene su postura. Fue el pasado martes, durante la presentación del curso, cuando la responsable regional aseguró que en el anterior ejercicio se trató de un refuerzo «excepcional» porque no había comenzado la vacunación y había que «interiorizar» el uso de la mascarilla. «Ahora la mayoría tienen ya una dosis y avanzado el año contarán con la segunda, además de que se ha asumido la mascarilla tanto en el transporte como en el ámbito educativo, por lo que se ha considerado volver a los orígenes, cuando nunca ha habido acompañante en Secundaria», precisó.

Ibeas rechaza la justificación de la consejera respecto a la vacunación, ya que «esta situación también se da en las clases y aquí sí que se han mantenido todas las medidas anticovid y de seguridad». De igual forma, insiste en que se trata de una reivindicación que siempre han realizado los sindicatos de enseñanza, al igual que la bajada de las ratios, y que tras la experiencia del curso pasado debería «de haber venido para quedarse».

En el mismo sentido se pronuncia la Federación de Asociaciones de Madres y Padres (Fampa), cuyo presidente, Francisco Sánchez, sostiene que se trata de una «demanda permanente» debido a que los alumnos son menores: «El conductor no puede hacerse cargo de cualquier imprevisto y existen rutas compartidas con otros viajeros en las que es conveniente que vaya un adulto acompañando a los niños».

En torno a 80 trabajadores cubrieron el curso pasado este servicio. Jonathan Gete, coordinador provincial de la federación de CCOO que representa a este colectivo, tampoco está de acuerdo con la decisión de la Junta y destaca la necesidad de mantener a estos profesionales porque, además, supone «crear puestos de trabajo en el medio rural», aunque la mayoría de los contratos son de pocas horas. En este sentido, asegura que existe «precariedad» laboral en el sector e insta a la Junta a que «esté pendiente de que se cumplan los pliegos de condiciones» de la adjudicación del transporte escolar.