El PSOE quiere que el velódromo sea un área multideportiva

R.P.B.
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El equipo de Gobierno que encabeza Daniel de la Rosa no descarta incluir un espacio para piscinas

El PSOE quiere que el velódromo sea un área multideportiva - Foto: Miguel Ángel Valdivielso

La ruina avanza de forma inexorable. El óxido, la maleza. El deterioro general es rampante. La imagen, desoladora. Nadie compite en el velódromo de San Cristóbal, donde sólo hay un vencedor: la decadencia, visible desde cualquier ángulo. La olvidada infraestructura languidece como un objeto marginal, como si estuviera encapsulada en otro tiempo y en otro lugar. Como si no perteneciera a una urbe moderna y bella.Como si hubiese sido víctima de una hecatombe nuclear. Es un sarpullido horrible en el costado de la ciudad. Sin embargo, este cadáver de hormigón podría tener los días contados. El alcalde, Daniel de la Rosa, tiene claro que este complejo, tal y como fue concebido, ya no tiene sentido. Por eso su propuesta pasar por derribar la infraestructura para erigir en su lugar un centro multideporte.   
Según ha sabido este periódico, el equipo de gobierno socialista trabaja ya en este sentido, si bien de forma aún embrionaria. Ese nuevo pabellón podría acoger espacios para la práctica de distintos deportes, e incluso se está estudiando la posibilidad de contar con otras piscinas. Asimismo, la idea pasa por que esa nueva infraestructura nacida del derribo del vetusto velódromo quede integrada y forme un todo con los campos de fútbol del José Manuel Sedano, que también saldría favorecido con la nueva construcción, ganando en todos los sentidos.
Construido en la década de los ochenta a instancias de la Federación de Ciclismo y con fondos del Consejo Superior de Deportes, el velódromo de San Cristóbal ha sido una instalación infrautilizada desde su inauguración. Poco después de su puesta en marcha el Ayuntamiento tuvo que acometer su remodelación: desde el principio fue una instalación maldita. Desde entonces, se han sucedido las propuestas para reconvertir esta dotación deportiva. Primero se habló de levantar allí un Palacio de los Deportes. Más tarde, de construir un centro cívico (fue en 2004, en la primera legislatura de Aparicio). Tres años más tarde se habló de convocar un concurso de ideas aunque cobró más fuerza la posibilidad de levantar, tras el derribo del velódromo, un centro deportivo, algo similar a lo que se plantea ahora y que siempre se trató de la opción más interesante para los vecinos de San Cristóbal y Villímar, que llegaron a proponer también la instalación de una pista de hielo.
Sin embargo, todo quedó en saco roto.También la pista de hielo, sobre la que llegó a elaborarse un estudio de viabilidad: además del coste, de entre 6 y 7 millones, el citado estudio refljaba pérdidas millonarias en caso de conceder la explotación a una empresa durante 40 años. Así las cosas, el velódromo ha permanecido inerte desde entonces, sin apenas uso. Hoy se antoja un espacio fantasmagórico, de esos que parecen detenidos en el tiempo, abandonados en el sentido más estricto de la palabra, comido por la maleza, desconchado, corroído por la lluvia y el sol, vacío, desolador, ruinoso.