El iguanodón tiene hambre

Belén Antón / Salas
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El dinosaurio que realizó el artista BrunoCuevas, instalado hace meses junto a la N-234, está a la espera de que se coloque junto a él un helecho de 10 metros que complete el conjunto escultórico

Azúa


Desde hace poco más de tres de meses, un iguanodon, realizado en bronce por el artista burgalés Bruno Cuevas, da la bienvenida a los que entran a Salas de los Infantes o saluda a su paso a los que transitan por la N-234. Pero este dinosaurio herbívoro tiene hambre. A su lado falta de colocar un árbol que complete el conjunto escultórico, en concreto un helecho, del que solían alimentarse estos animales cuando habitaban por la comarca.
En breve el iguanodon podrá comer. Así lo afirma el escultor Bruno Cuevas, que señala que lo tiene terminado y que sólo falta colocarlo. «Se trata de un helecho gigante, de más de 10 metros de altura y sólo falta adaptarlo a la figura actual, a la que cambiará notablemente y la favorecerá, ya que así parece una lagartija. El árbol tiene el ramaje suficiente como para dar más volumen a todo el dinosaurio, que mide 10 metros desde la cola hasta la cabeza», explica el artista, que señala que también tiene que adaptar una placa con el nombre del animal y de las instituciones que han participado en esta iniciativa.
El proyecto de este dinosaurio, igual que el propio animal, tiene cola. Se inició en los primeros años de la legislatura 2003-2007, cuando Romualdo Pino era diputado provincial y conoció a Cuevas. Por entonces, la Diputación concedió una subvención de 30.000 euros para que el escultor realizara un dinosaurio que sirviera como reclamo turístico para la ciudad milenaria.
En ese momento Cuevas comenzó a trabajar en los bocetos, donde aparece el animal con el árbol. Pero el tiempo se fue pasando, con varias visitas incluidas del anterior alcalde, Fernando Castaño, al estudio del escultor, hasta que a finales del año 2009 el iguanodon llegó a Salas, él solo, sin su helecho. El artista alega que fue así porque desde el Consistorio le metieron prisa «por las elecciones» y que prefirieron traer sólo al animal; sin embargo, desde el Ayuntamiento de Salas señalan que debía haber entregado todo mucho antes.
Almacenado en las instalaciones de la empresa Unopan casi durante dos años a la espera de que llegase el árbol para poder colocar todo el conjunto, el dinosaurio de Cuevas se instaló sin helecho sobre una plataforma en las proximidades de la N-234 en los primeros días del otoño. «Decidimos no esperar más y hacer coincidir su colocación con el décimo aniversario del Museo de los Dinosaurios, que fue el 21 de septiembre», señala la alcaldesa, Marta Arroyo, que explica que la Fundación para el Estudio de los Dinosaurios en Castilla y León también ha colaborado con el proyecto aportando 6.000 euros más.
Está previsto que cuando el conjunto escultórico esté terminado el actual presidente de la Diputación, César Rico, inaugure oficialmente esta obra. Ya un poco más a largo plazo, como explica Arroyo, el Ayuntamiento tiene previsto crear en torno a esta escultura una zona recreativa, con árboles y bancos. Con o sin helecho, el representativo iguanodon (lagartisaurio para algunos) realizado por Cuevas cumple con su cometido, recordar a los que transitan a su lado que se encuentran en tierra de dinosaurios e invitarles a conocer lo que se esconde tras él.