La sonrisa de la espontaneidad

ADRIÁN DEL CAMPO
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Samuel siempre ha tocado el saxo en la peña arandina de La Ribera. Su afición por las charangas la han heredado sushijos, Diego y Lucía. Los tres han formado una banda que emite sus conciertos por YouTube para alegrar la cuarentena

Diego (izq.), Samuel y Lucía posan con sus instrumentos antes de grabar uno de sus vídeos. - Foto: DB

Samuel es arandino, del barrio de Santa Catalina, y como buen arandino le gustan las charangas. Él es miembro del conjunto de la peña de La Ribera y su afición por la música la han heredado sus dos hijos: Diego y Lucía, de 14 y 12 años respectivamente. La formación de cada uno de ellos es diferente, mientras Samuel aprendió a tocar a principios de los 90 cuando se fundó la peña de la que sigue siendo socio, sus hijos tienen una formación más académica, de conservatorio. Cuando se declaró el estado de alarma por el coronavirus, Samuel no quería que sus hijos perdieran práctica y, sobre todo, que el buen ambiente no decayera en su casa de Villalbilla de Burgos, donde reside la familia.

En uno de esos ensayos, la más pequeña, Lucía, preguntó por qué no hacían algo para ayudar a los demás, para ayudar a la gente que está sola en su casa. Así nació Sonseritos Band, el conjunto musical formado por Samuel, Diego y Lucía, que ofrece sus conciertos a través de Youtube para alegrar la cuarentena. "El objetivo es hacer la cuarentena más amena", declara Samuel. Y lo han conseguido. Sobra con ver uno de sus vídeos para descubrir la espontaneidad que caracteriza a esta familia y que dibuja una sonrisa en quien está al otro lado de la pantalla.

"Sale todo muy de ellos, les sale muy natural y por eso quedan así los vídeos. No hay un guion. Yo tampoco quiero cortarles nada, la idea es mostrar que estamos igual que el resto de personas", remarca Samuel. A pesar de la inexperiencia en grabar vídeos, no han encontrado dificultades, "no buscamos que nada sea perfecto, ni que el encuadre sea el mejor...", aunque si tienen que citar una complicación, Samuel alude al atrezzo. En cada vídeo crean un fondo diferente ajustado a la temática de la grabación, porque cada interpretación musical está dedicada a un colectivo que esté luchando contra el coronavirus o que esté sufriendo la enfermedad. Ya han citado a aquellos que la padecen en sus casas, a quiénes hacen deporte en el salón...

Los vídeos suelen durar entre tres y cuatro minutos y superan las cien visualizaciones, aunque en el último ya rozan las 200 con su interpretación de la banda sonora de El señor de los anillos. Lo más característico son las introducciones, basadas en una divertida conversación entre los componentes del trío de trompeta, saxo alto y saxo tenor. El mayor protagonismo se lo lleva Lucía. "Ella tiene un espíritu que grabemos lo que grabemos o esté donde esté siempre va a ser la voz cantante", reconoce su padre.

Aunque ahora Diego y Lucía se muestran naturales en los vídeos y a pesar de que la idea de subir sus canciones a la red fue de ellos, en un principio notaron el miedo escénico, que diría  Valdano. Samuel reconoce que una vez grabado el primer vídeo, prefirieron no colgarlo en YouTube, aunque lo que sí hicieron fue compartirlo a través de WhatsApp con sus familiares y amigos. El vídeo gustó tanto que animó a los niños a retomar su idea y subirlo a la red. Con cuatro publicaciones, Samuel habla con orgullo del trabajo realizado y de los mensajes de quienes les dicen que su grabación les ha alegrado el día.