"Exportar el 90% de lo fabricado te exige ser competitivo"

G. ARCE
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ENTREVISTA | Eduardo Quintanal, Director de Clarios Iberia P&D

Eduardo Quintanal, Director de Clarios Iberia P&D. - Foto: Jesús J. Matías

La histórica fábrica de Varta, con 46 años de trayectoria en  Villalonquéjar, se ha visto inmersa en los últimos meses en una de las mayores operaciones corporativas de la industria del automóvil: la venta de Johnson Controls Power Solutions, su anterior propietario, al fondo de inversión Brookfield Business Partners. Cifrada por la prensa económica en 13.200 millones de dólares, la transacción ha dado lugar a Clarios, un gigante líder en tecnologías de baterías para vehículos, con ingresos por encima de los 8.000 millones de dólares, más de 16.000 empleados y 56 fábricas repartidas por todo el mundo. Una de ellas es la burgalesa, con 300 trabajadores, y pieza clave, como explica en esta entrevista [realizada antes de desatarse la alerta nacional por la crisis del coronavirus] su director desde hace 8 años, Eduardo Quintanal, para atender a los mercados automovilísticos de Europa, Oriente Medio y África.

¿Qué implica la creación de Clarios para Burgos?
Clarios es un líder mundial en soluciones avanzadas de almacenamiento de energía. Proporcionamos productos y servicios de la más alta calidad a las compañías y mercados líderes de todo el mundo. Nuestro producto estrella son las baterías inteligentes fabricadas en base a una mezcla de conocimientos, ingeniería aplicada y diseño superior. Somos líderes en el mercado mundial: una de cada tres baterías montadas en los vehículos de todo el mundo han sido fabricadas por nosotros. Estamos en 150 países. Hablamos desde vehículos convencionales hasta eléctricos, incluidos los coches autónomos. Utilizamos baterías de plomo ácido estándar tradicionales y también de iones de litio en alto y bajo voltaje.  

¿El cambio de propiedad y nombre ha supuesto cambios en Burgos?
Pertenecemos a la compañía de capital riesgo Brookfield Business Partners desde el 1 de mayo de 2019. No hemos sufrido ningún cambio ni en Burgos ni a nivel organizativo mundial. Nos compraron porque hacíamos las cosas bien, éramos rentables y atractivos para el negocio de nuestro comprador. El objetivo de Brookfield Business Partners es adquirir activos de alto valor para hacerlos crecer e incrementar su valor. Funcionamos como lo estábamos haciendo y con la misma estructura. Somos propiedad de una de las mayores empresas de capital riesgo a nivel mundial que trabaja mucho con generación de energía, es propietario de muchos parques eólicos y de una importante cartera inmobiliaria y de empresas.

¿Cómo se sitúa la planta de Villalonquéjar en esa estructura?
Estamos especializados en la fabricación de baterías de plomo ácido avanzadas con tecnología EFB para aplicaciones start-stop. Nuestra vocación innovadora es nuestro principal valor y nuestras baterías son las más demandadas entre nuestros clientes. Es un campo en el que seguimos mejorando, gracias a una correcta combinación de las inversiones más el esfuerzo y talento de nuestros 300 trabajadores. En los últimos 5 años hemos invertido 17 millones de euros en la planta de Villalonquéjar. Burgos es pionera en la mejora de sus productos y, muy especialmente, de las metodologías de trabajo. Aquí desarrollamos nuevos estándares de fabricación que luego son implantados en otras fábricas del grupo. Servimos de modelo porque Burgos es sinónimo de competitividad, avance y progreso. 

¿Cuál es su producción anual?
En la última década hemos logrado duplicar el volumen de fabricación anual en Burgos. Nuestro crecimiento es exponencial y hace años que hemos superado los 100 millones de baterías fabricadas. Los últimos 50 millones para llegar al centenar se fabricaron solo en 8 años. También hemos crecido en competitividad y mantenemos una línea estable de empleo y aseguramos su futuro.

¿Cuáles son sus mercados?
Por encima del 90% de lo que producimos lo exportamos. Eso quiere decir que estamos obligados a ser muy competitivos porque tienes que competir con mucha gente que está afuera y no solo otras empresas sino plantas del mismo grupo. Somos un referente en la región de EMEA (Europa, Oriente Medio y África). 

¿El Brexit supone un problema?
Cambia la forma de hacer las exportaciones. Los clientes británicos siguen confiando en nosotros y seguimos exportando. Únicamente ha cambiado la metodología y la gestión. No hemos notado grandes cambios en cuanto a la cantidad y el tipo de batería.

¿Burgos les ofrece facilidades de logística y transporte para mover tal cantidad de producción?
Trabajamos puerta a puerta con nuestros clientes y tenemos una alta dependencia del transporte por camión. Jugamos con unos márgenes de entrega muy ajustados, principalmente con los fabricantes de primer equipo, las factorías de coches de toda Europa: Rusia, Polonia, Inglaterra, Alemania, Italia, Marruecos e incluso hasta Asia. Burgos es el referente mundial de la tecnología EFB y ayudamos a otras plantas en el desarrollo de esta forma de fabricación.

¿Tienen previstas más inversiones en Villalonquéjar?
Las inversiones van a potenciar lo que ya fabricamos, las baterías de plomo ácido avanzadas, que es lo que más demandan nuestros clientes. Fabricamos lo último y Clarios, sea cual sea la tecnología por la cual se decanten nuestros clientes, esta preparada como socio de confianza para afrontar estos cambios tecnológicos. La compañía quiere ser partícipe del desarrollo de este progreso y diseñar el futuro.

¿Le preocupan las incertidumbres que afronta la automoción?
Somos conscientes de que formamos parte de un mercado muy globalizado. Es un mercado sometido a muchas incertidumbres y con unos cambios de tendencia muy rápidos. Ante ello, nosotros tenemos que ser flexibles y adaptarnos rápidamente al cambio. Clarios es una compañía muy grande, aunque alguien puede pensar que somos un elefante y que nos cuesta movernos y adaptarnos. Hemos sido capaces de incorporar en nuestros procedimientos la flexibilidad necesaria que nos permite adaptarnos a un cambio rápido. Tenemos versatilidad en las inversiones que realizamos para tener diferentes opciones de fabricación y contamos con el compromiso de nuestros trabajadores y de los representantes del comité de empresa, piezas clave para permitir una rápida adaptación a los cambios de tendencia. Esta es la mejor apuesta por el futuro y por el mantenimiento del empleo. Somos líderes mundiales y  vemos con optimismo el futuro, liderando y formando parte de los cambios que se avecinen.

La batería es un elemento fundamental en la nueva movilidad.
En el pasado solo se utilizaba para arrancar un coche y ahora es la fuente de energía para todo el equipamiento del automóvil. Su última utilidad es calentar el volante o permitir que desde el teléfono móvil el coche tenga la temperatura adecuada, sin olvidar toda la tecnología digital que incorporan. Nosotros apostamos por la adecuada combinación entre la batería de plomo ácido y la de ion litio, de alto y bajo voltaje, que es lo que demandan los clientes. 

¿Su mercado está en crecimiento o acusan el descenso de las ventas de vehículos?
Va por regiones. A nosotros nos beneficia nuestra capacidad exportadora. Sí, es cierto, que nos obliga a ser muy competitivos pero, por otro lado, nos permite estar presente en aquellos lugares donde hay mayor crecimiento y compensar los que menor crecimiento tienen. Nos movemos con proveedores globales, incluso hay proveedores burgaleses que trabajan para otras fábricas del Clarios en la República Checa, China o México. Somos la plataforma para la internacionalización de empresas burgalesas, les ayudamos a ser más competitivos.

¿Cómo ve la industria burgalesa?
Burgos es una ciudad muy orientada al sector de la automoción, aunque no solo. Tiene una cultura industrial importante. Aquí se conocen los retos y las oportunidades. El empresariado, los trabajadores y el tejido de proveedores son conscientes de nuestra realidad y esto nos permite adaptarnos. Esto forma parte del ADN de la cultura empresarial de Burgos, con mayor o menor éxito. Burgos va a salir muy reforzado.

¿Tienen dificultades para encontrar trabajadores cualificados?
No. Hay un buen nivel de formación y capacitación. Vienen bastante bien preparados y lo único que necesitan es una especialización. 

¿Aumentarán plantilla?
A corto plazo, no. A futuro, no me atrevo a decir nada con la incertidumbre actual. Queremos mantener la plantilla que ya tenemos. 

¿Cuándo se generalizará el uso del coche eléctrico?
No sé cuál va a ser el coche del futuro, lo que sí tengo claro es que Clarios cubre todas las demandas de nuestros clientes y allí donde ellos apuesten estaremos nosotros. La incertidumbre no gusta a nadie, lo importante es estar preparado para que, sea cual sea la salida por la que vaya la industria, se tome la dirección correcta y reforzada. Insisto en la importancia de la flexibilidad y la buena implicación y capacitación de los trabajadores. Esta cultura es un valor esencial.    

¿La crisis del coronavirus ha cambiado su dinámica de trabajo?
En principio, no. Nos hemos visto obligados a tomar alguna media de prevención dentro de una normalidad. Nos ceñimos a las recomendaciones de las autoridades sanitarias nacionales y regionales, actuando ante cualquier caso que pueda aparecer para proteger al máximo a nuestros trabajadores y a nuestra actividad. La compañía tiene su comité de seguimiento en el cual se ve con perspectiva de toda la región de EMEA cuál es la evolución. Recibimos continuamente recomendaciones sobre cómo proceder con trabajadores y visitantes y tenemos un comité de seguimiento local.      

¿Ven necesario reactivar los planes de apoyo a la compra de coches?
Se notarían. La incertidumbre provoca que el cliente final dude sobre si compra ahora o espera a cambios tecnológicos. Las ventas de primer equipo (del coche nuevo) se están resintiendo en toda Europa, pero creo que es algo temporal y pasajero. Los incentivos siempre ayudan.

¿Continuará la histórica marca Varta de baterías con Clarios?
Sí. Nosotros fuimos la primera fábrica de Varta en España.

¿Qué aporta Clarios a Burgos?
Tenemos un compromiso muy fuerte en cuanto a sostenibilidad ambiental. El 99% de los materiales que se utilizan en la fabricación de las baterías (plástico, plomo...) pueden recuperados, reciclados y reutilizados. Esto es algo muy importante porque la batería se puede entender como un producto poco sostenible, pero lo que hacemos en esta compañía es convertir en algo muy potente lo que puede parecer una desventaja en un principio. Nosotros reciclamos todo lo que fabricamos. Tenemos el mejor de los ejemplos de economía circular en la cadena de suministro. El grupo recicla en torno a 8.000 baterías a la hora y las damos una nueva  vida útil. No terminan en un vertedero y reducimos las emisiones de CO2. Vamos mucho más allá de las regulaciones. Burgos también apuesta por la solidaridad, por su responsabilidad social corporativa. Colaboramos con asociaciones de sectores desfavorecidos no solo con donaciones sino con nuestra participación y nuestro tiempo. Tenemos desde hace muchos años el programa del Céntimo Solidario, por el cual se destinan los céntimos restantes de la nómina a final de año a fines sociales, aportando la empresa otro tanto. 

¿Qué pide Clarios a Burgos?
Nosotros conseguimos ventajas con  respecto a nuestro competidores cada día pero son fáciles de copiar al cabo de un tiempo. La competencia aprende de nosotros. Pero hay dos temas contra los que tenemos que luchar. Por un lado, el precio de la energía, que es muy cara con respecto a otros países de Europa donde están nuestros competidores. Nosotros somos embotelladores de energía como fabricantes de baterías, por lo que requerimos un consumo energético muy alto. Por otro, al ser exportador tenemos que transportar y consumir energía para ello. 

Los corredores ferroviarios Central y Atlántico les aliviarían mucho la factura de transporte.
La mayor parte de las baterías que exportamos van a Centro Europa en camiones, de los que movemos una gran cantidad. Si ese movimiento lo pudiésemos concentrar en un transporte rápido sería perfecto. Somos defensores de los corredores con trenes de alta velocidad de mercancías porque serían de un gran apoyo a nuestra vocación exportadora. Burgos está a falta de esas ventajas competitivas duraderas, infraestructuras que nadie pueda copiar. Necesitamos rapidez, flexibilidad y costes para mover millones de toneladas de forma competitiva y sostenible.