La torrija también tiene su misterio

Ó. Casado
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Bornachea luce el premio y las torrijas que son las segundas mejores de toda España. - Foto: Ó.C.

El pastelero Alberto Bornachea se hace con el segundo puesto en el concurso nacional de este tradicional postre que no es solo pan y leche

Hacer una buena torrija. Este era el único objetivo que perseguía el pastelero mirandés, Alberto Bornachea, en el concurso nacional celebrado en Astorga donde consiguió el segundo puesto. Él compitió dentro de la categoría tradicional, lo que obligaba a presentar el plato «sin decoración». Un aliciente porque todo el peso como él mismo indica recaía en el sabor, por lo que unido a la gran competencia hace que Bornachea dé un gran peso al segundo premio, aunque también reconoce que fue «toda una sorpresa». De hecho para él fue la segunda puesto que fue su hija la persona que le apuntó sin que se enterara.

Con el reconocimiento que ya luce en su pastelería, Bornachea tiene casi la obligación de defender este producto típico, que parece que no esconde misterios, y lo hace gustoso porque explica con pasión todas esas cosas que no se pueden pasar por alto. «Es complicado, parece fácil pero no lo es», sostiene el pastelero, quien resalta que no todo se basa en «cosas tan básicas como pan y leche lo que parece una cosa absurda».

El primero de los secretos está claro, conseguir unos buenos productos de base, sin olvidarse de «freírla en una buena aceite, que no esté muy usado». Pero también hay que tener una buena mano, para conseguir la mezcla justa de los sabores de una buena torrija «sin olvidar secarla bien», relata Bornachea, para lograr un buen resultado «que es complicado a pesar de lo que pueda parecer».

Tras el mostrador en el centro de la ciudad, reconoce que su abuelo y después su padre ya las hacían, pero él todavía sigue aprendiendo aunque solo sean pequeños detalles, para seguir mejorando la receta con la que ha conseguido una de las mejores torrijas de España. Un producto que tiene su hueco en su pastelería desde Carnaval hasta Semana Santa, entre muchos productos «de moda», pero que no hacen sombra a la torrija. De hecho, Bornachea defiende que sigue siendo una de las estrellas de la pastelería «porque las cosas sencillas son las que más gustan a la gente y las que más misterios esconden», defiende tras el premio.