Hasta pronto, Jaramaz

A.I.A.
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Hasta pronto, Jaramaz - Foto: Miguel Á?ngel Valdivielso

El jugador serbio, cedido hasta final de campaña al Partizán, regresará este verano

La marcha de Ognjen Jaramaz ha sido dolorosa en el San Pablo, aunque se suaviza con al certeza de que en verano volverá a Burgos. El base serbio, que busca más minutos en pista, ha sido cedido al Partizán de Belgrado, uno de los clubes más grandes y emblemáticos de la república balcánica.
Su marcha ha dejado una estela de elogios en las filas burgalesas. «Es un jugador que tiene todo para triunfar, condiciones físicas, actitud, profesionalidad... y, además es una buena persona. Pero necesitaba más acción y por eso ha ido al club donde se formó», relata el entrenador Diego Epifanio.
Llegó como uno de los jugadores con mayor proyección de la plantilla, aunque su aportación, en cuanto a estadísticas, no ha sido muy llamativa. Su mejor partido fue frente al Valencia, el pasado mes de diciembre en el Coliseum. Jugó 17 minutos en los que anotó 14 puntos, capturó 4 rebotes y ofreció 0 asistencias. Aquí está la clave de su cambio de posición: de base a escolta.
«Es un grandísimo jugador, pero para ser un gran base tenía que mejorar. Trabajábamos en este aspecto, pero se sentía presionado cuando estaba de 1. Le pasamos al 2 y dio al equipo minutos importantes. Estaba con menos responsabilidad y mejoró», explica el técnico.
Ahora se le ha ofrecido una gran oportunidad en el Partizán, donde jugará lo que resta de campaña. «Va cedido al equipo serbio pues tiene dos años de contrato y voy a estar muy atento a su juego. Tenemos muchas expectativas puestas en él. Creemos en él firmemente», admite.
En el mismo sentido se manifiesta Albano Martínez, director deportivo del San Pablo. «Ha pedido ser cedido y aunque debilita al equipo no podíamos negarle esa salida. Es un gran profesional y va a un club grande de su país», aclara.
Por su parte, Ognjen Jaramaz, a través de un comunicado, se ha despedido mostrando su agradecimiento al club, al apoyo de la afición y al cariño de los burgaleses, al tiempo que resalta que «al final lo más importante para mí como jugador ahora mismo es jugar de forma regular.Por eso, he decidido que la mejor opción es competir conPartizán hasta final de temporada».
Con su marcha, la plantilla del San Pablo queda reducida a 11 profesionales. Pocos mimbres para seguir soñando con el play off por el título. Sin embargo, el director deportivo sostiene que «tenemos mimbres suficientes para competir, pues están los jugadores del filial». Por este motivo, el club burgalés no va a sondear el mercado en busca de un segundo base, aunque «si sale algo interesante...».