Creen que los 'cacos de la alcantarilla' son una banda local

F.L.D.
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En lo que va de semana se han producido dos robos idénticos, el último en el bar Trampantojo

Los ladrones reventaron el cristal del bar Trampantojo con una alcantarilla ayer. - Foto: DB

Una banda especializada en robos en locales de ocio no viene desde otra provincia para perpetrar un asalto tan rudimentario como el que consiste en coger una tapa de una alcantarilla para reventar el cristal de la fachada y luego las máquinas tragaperras. Teniendo en cuenta esta máxima, en la Comisaría Provincial tienen claro que la sucesión de entradas a bares para llevarse la recaudación de las cajas es cosa de delincuentes autóctonos. Teniendo en cuenta que el modus operandi en los últimos casos ha sido siempre el mismo, la Policía Nacional centra sus sospechas en algún grupo local, aunque será necesario cogerles con las manos en la masa para poder detenerles. 

En lo que va de semana han sido dos los robos en bares de la capital, ambos prácticamente idénticos. El primero tuvo lugar al filo de las cinco de la madrugada del domingo al lunes en la cervecería La Leyenda, en el barrio de Fuentecillas. Tres cacos reventaron el cristal con una alcantarilla y se valieron de esa misma herramienta para forzar las tragaperras y llevarse unos 800 euros. El miércoles, prácticamente a la misma hora, dos personas encapuchadas también se valieron de una arqueta para acceder al Trampantojo, un local del entorno del Coliseum, y arrancar la caja registradora con la recaudación, que era de unos 600 euros.

Según relataba la dueña de este negocio, los ladrones apenas emplearon medio minuto para perpetrar el asalto, tal y como mostraron las cámaras de vigilancia del local. En esto también coincide con el suceso que tuvo lugar dos días antes en Fuentecillas. Los efectivos policiales llegaron a los pocos minutos alertados por los vecinos, pero los encapuchados ya se habían largado para entonces. 

En el asalto arrancaron la caja registradora, que tenía unos 600 euros.En el asalto arrancaron la caja registradora, que tenía unos 600 euros. - Foto: DB

Los dos de esta semana han sido los últimos de una serie de robos de este tipo que han tenido lugar en la ciudad, especialmente en la zona oeste (barrios de San Pedro de la Fuente y Fuentecillas), aunque también en el otro extremo. En diciembre entraron en el bar Comuneros y se llevaron 4.000 euros entre entradas de conciertos, lotería y recaudación de la caja. Para acceder utilizaron una arqueta. 

La fugacidad de los asaltos es la que impide que la Policía Nacional aún no haya conseguido echar el guante a estos cacos, que por el modo que emplean para ejecutarlos parecen los mismos en los últimos sucesos. Fuentes de la Comisaría explican que este tipo de delincuentes, a pesar de no llevar a cabo golpes muy elaborados, sí suelen ser precavidos, lo que complica la labor de investigación. En una ciudad como Burgos, donde apenas hay movimientos de madrugada los días de entre semana, la colaboración ciudadana se convierte en el mejor aliado de los agentes que están a pie de calle.