Nace un escritor, Sergio Álava

A.C.
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Ha tenido que esperar a los 45 años para tener veintisiete días en los que creó 'Dioses del Sahara', una trepidante novela thriller de aventuras ambientada en Argelia en 2018

Sergio Álava, emprendedor y experto en adiestramiento de perros detectores, con su primera novela ‘Dioses del Sahara’, en la mano. - Foto: Ana Castellanos

A los 14 años leyó Odessa, la mítica novela de Frederick Forsyth, autor de otras conocidas historias que han sido llevadas con éxito al cine, como Chacal. Después de aquella lectura iniciática ya no pudo parar devorar libros uno tras otro, incluidos todos los del autor británico, periodista, espía... Siempre quiso escribir, pero la gran historia no llegaba. Cerraba varios capítulos, pero la trama no le enganchaba hasta que llegó la pandemia y el confinamiento. Entonces pudo dar rienda suelta a su «intensa» imaginación, gracias al tiempo libre que le quedaba de las otras muchas actividades profesionales que desarrolla desde Medina de Pomar. Así nació Sergio Álava García como escritor. Ha tenido que esperar a los 45 años para tener veintisiete días en los que creó Dioses del Sahara, un trepidante thriller de aventuras, una novela que bien podría ser llevada al cine.
Durante esas semanas se convirtió en su obsesión. Se levantaba a las 7 de la mañana, apenas comía. Seguía escribiendo hasta las 10 de la noche. Solo se detuvo durante tres jornadas para hacer «un descanso mental», admite. Entre capítulo y capítulo sacaba tres horas diarias para seguir atendiendo al medio centenar de perros del Centro Canino Roblezal, uno de sus negocios, especializado en el adiestramiento de perros detectores de explosivos, drogas, chinches e incluso de escapes de gas o fuel. 
Descubrió que le gustaba más escribir incluso que leer. Solo el primer capítulo, dedicado a un joven que abate su primera pieza de caza, tiene carácter autobiográfico y rinde homenaje a su padre. El resto, ambientados en 2018 y con el radicalismo islámico como telón de fondo, fueron saliendo solos, personaje a personaje, perfectamente descritos. El resto ha nacido de su conocimiento de la cultura árabe, de sus viajes a Argelia (2009) y Libia (2010), una parte de los que conoce, y de una capacidad innata para enganchar al lector en una novela diseñada como un puzzle, en el que las piezas van encajando sorpresa tras sorpresa. El médico y escritor José Luis Rodríguez Plaza, al que agradece sus consejos, le trasmitió como su historia «está muy bien diseñada y entretejida». 
Lo excepcional de este escritor novel, emprendedor por naturaleza y que ya regentaba negocios al poco de concluir sus estudios de COU, es que ya tiene «cinco o seis historias en la cabeza». «Una vez escrito el primer libro, las ideas me vienen solas», confiesa. Si algo le frena a llevarlas al papel son sus múltiples ocupaciones y la amenaza velada de su mujer con un divorcio, si vuelve a abandonarlo todo embriagado una nueva novela.
Aún así, ya ha comenzado tres manuscritos, entre ellos la segunda parte de Dioses del Sahara. Quiere seguir mostrando su conocimiento de la hospitalidad árabe, la gastronomía, las diferencias entre unos países y otros o el trato a la mujer, siempre gracias a sus experiencias en primera persona. En su opinión, «hay mucho miedo a viajar a estos lugares y yo invito al lector a que lo haga, porque le cambiará el punto de vista y se sentirá un aventurero».