La nueva normalidad examina el poder de persuasión del Moncloa

Ángel A. Giménez (EFE)
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El Gobierno negocia el decreto para el fin de la desescalada con un ERC reacio a otorgar su 'sí' y un PNV en clave electoral. El ambiente de desconfianza impera entre los partidos, aunque la 'reaparición' de Cs podría cambiar el sistema de pactos

La nueva normalidad examina el poder de persuasión del Moncloa - Foto: Zipi

Aunque no lo parezca, hay rincones del Congreso a los que no llega la crispación. A pesar del tono bronco de los plenos, el Gobierno y el PSOE han tejido en las últimas semanas una red de negociaciones con los grupos parlamentarios, desde el PP a ERC, para sacar adelante la desescalada y la agenda legislativa. La estrategia está reportando al Ejecutivo de Pedro Sánchez óptimos resultados a tenor de las votaciones: el estado de alarma ha alcanzado seis prórrogas, el ingreso mínimo vital ha salido del Hemiciclo sin un solo voto en contra y el decreto con las guías de la nueva normalidad va viento en popa.
Pero que Moncloa le salgan más síes que noes no significa que el ambiente en la Cámara, entre los grupos, sea pacífico. Prevalece la desconfianza, como reconocen tres diputados con contactos muy frecuentes con el grupo socialista o con integrantes del Gabinete.
Una de las fuentes que han participado en esta información duda de que al Ejecutivo le dure mucho su apuesta actual por la «geometría variable», es decir, por negociar por un lado con el PNV y ERC, y por otro, con Cs. «Se acercan las elecciones vascas», recuerda.
La formación catalana ha evitado apoyar las prórrogas y la perspectiva no es halagüeña con el decreto de la nueva normalidad, sobre cuyo contenido dialogan la vicepresidenta, Carmen Calvo, y su homólogo en el Govern, Pere Aragonès.
El portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, y la del PSOE, Adriana Lastra, no participan en estas conversaciones, pero la relación entre ambos es tan fluida que incluso han abordado ya algunas de las líneas maestras del que será el proyecto de Presupuestos.


Un aliado clave

Para la dirección del Partido Socialista, Esquerra es un aliado esencial en el Hemiciclo, y aunque durante el estado de alarma pareciera que crecía la distancia, Lastra y Rufián se han empeñado en tener los teléfonos operativos constantemente. ERC tiene 13 escaños.
No es así con todos, cuestión de prioridades. Un diputado de un partido minoritario en la Cámara lamenta su malestar por «las formas» con las que Sánchez enfila últimamente las negociaciones.
Cuenta este parlamentario que al menos hasta mediados de la semana nadie del Ejecutivo le había sondeado su parecer sobre el decreto de nueva normalidad, ya aprobado por el Consejo de Ministros y ya con el plácet del PNV y de Cs, lo que deja al texto a un paso de la convalidación.
La ausencia de llamadas telefónicas no es lo habitual en los últimos meses, sin embargo, porque en el Congreso se están tramitando más de una decena de proyectos de ley. Todos ellos, más la proposición de ley del PSOE sobre la eutanasia, admitida a trámite antes de la irrupción de la pandemia y del confinamiento, siguen en plazo de presentación de enmiendas, y por tanto, en negociación.
Los grupos hablan a menudo acerca de cómo mejorar los textos. El PSOE y Unidas Podemos, en este sentido, sostienen un diálogo muy fluido y ahora mismo hasta pactan las discrepancias, como la presentación de una propuesta para crear en el Congreso una comisión que investigue una serie de hechos relacionados con el Rey emérito, ocurridos después de su abdicación.
Un actor inesperado ha cambiado el guión del bloque de alianzas del Gobierno: Ciudadanos. Calvo, acompañada por la ministra de Política Territorial, Carolina Darias, o el secretario general de Presidencia, Félix Bolaños, entre otros, se reunió el pasado viernes con el portavoz adjunto de Cs, Edmundo Bal, y con el resto de dirigentes que, en ausencia de Inés Arrimadas por maternidad, están llevando las riendas del partido. La fuerza naranja estuvo en el respaldo a las prórrogas, a todas, y estará en el apoyo a la convalidación del decreto de nueva normalidad. Previsiblemente estará también en las nuevas medidas legislativas que en el ámbito sanitario permitirán afrontar posibles rebrotes .
Las negociaciones entre ambas partes están siendo muy discretas, pero no cesan, como reconoce uno de los diputados más activos en las mismas. Tal y como indican las fuentes consultadas, son Calvo y Bolaños los más activos en mantener despejado este camino político. El papel de la vicepresidenta en el cauce de comunicación trazado con el PNV también es primordial.
Para unos grupos, por consiguiente, es confusa la estrategia del Gobierno; para los que la defienden, es ahora mismo la única viable. Moncloa no se plantea cambios sobre esta hoja de ruta.


Contactos discretos

El PP no está excluido. Los puentes entre socialistas y populares no están completamente rotos. Aunque las fuentes consultadas eluden confirmarlo, hay contactos entre ambas partes, liderados por Salvador Illa y Ana Pastor, según apuntan algunos medios, para intentar acercar al partido de Pablo Casado al decreto de nueva normalidad. Igualmente, apuntan fuentes parlamentarias, estarían iniciando contactos para la renovación del Consejo General del Poder Judicial.
Estos circuitos de negociación esperan desenlace mientras otros sí se van cerrando. El reemplazo de los vocales de la Junta Electoral Central que designa el Congreso está ya hecho, y en esto el diálogo entre PSOE y PP ha sido sencillo.