Once presos de Valdenoceda, dos burgaleses, vuelven con sus familias

A.C. / Valdenoceda
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Un momento del acto de entrega de restos de presos a sus familias vivido en abril del pasado año en Valdenoceda. - Foto: Ana Castellanos

Un año más la agrupación, que ya ha localizado a las familias de 115 de los 154 hombres represaliados en el penal, se reunirá hoy en la localidad para entregar nuevos restos

La Agrupación de Familiares de Presos de Valdenoceda volverá hoy a reunirse en el lugar donde fueron enterrados sin lápida y sin identificación alguna 154 hombres, sus seres queridos, muertos de frío, inanición y enfermedades en el penal de la localidad entre los años 1938 y 1943. En esta ocasión se entregarán a sus familias los restos de once presos, dos de ellos burgaleses, el raudense, Bonifacio García Alcalde, y el menés, Vicente Tercilla Abasolo, nacido en Angulo.
El primero murió soltero y sin hijos, lo que ha dificultado la búsqueda de su familia hasta tal punto que una mujer, natural de Roa y residente en Estados Unidos, ha adquirido un nicho en Roa y se encargará de su sepelio a finales de este mes. Hoy recogerá los restos un representante de esta mujer, llamada Angela y que quiere preservar su anonimato. Mientras, las nietas de Vicente  Tercilla Abasolo, que dejó cuatro hijos, recogerán sus restos.
La Agrupación, que este año ha dado un gran salto al localizar a 44 familias más y reunir así a 115 de las 154 existentes, sigue luchando por dar un final digno y con los suyos a los hombres que perdieron la vida en Valdenoceda. Su trabajo, apoyado por voluntariado y las redes sociales, es titánico y, sobre todo, carece por completo de medios económicos. Pese a ello, hoy también volverán con los suyos Celedonio Molina, de Toledo; Felipe Dorado Hernández, de Badajoz; Agustín Delgado Sánchez, de Ciudad Real; Pedro Muñoz Pulido, de Jaén; Nicasio Urbina, de Ciudad Real; Antonio Berenguer, de Murcia; José Carrasco, de Badajoz; Adolfo Pérez López, de Lugo; y Gonzalo Muñoz.
Con estos hombres ya son un total de 49 los que han sido identificados y entregados a sus familias, tras comprobar su consanguinidad mediante pruebas de ADN, que están avaladas por estudios osteológicos -de los huesos- y los datos de los documentos que dieron fe de su defunción.
Con el apoyo de las ayudas promovidas con la Ley de Memoria Histórica, la agrupación que creó José María González exhumó en 2007 un total de 116 cadáveres en el cementerio de Valdenoceda. Pero hay otros trece hombres en el cementerio viejo que no están localizados y otros 25 pendientes de exhumar en el cementerio nuevo, dado que es preciso contar con nuevas ayudas y con autorizaciones de las familias de quienes se han enterrado encima.