"Se puede luchar por ser séptimos"

CARMELO PALACIOS
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El catalán Joan Peñarroya llega al banquillo del San Pablo motivado por la ambición del proyecto y con las plazas de play off en mente

"Se puede luchar por ser séptimos" - Foto: Alberto Rodrigo

Aunque parezcan dos adjetivos totalmente opuestos, Joan Peñarroya es un hombre cauto y a la vez ambicioso. O al menos esa impresión dio en su presentación como nuevo técnico del San Pablo. Eludió marcarse objetivos concretos, pero es consciente de que ha llegado al banquillo para meter al equipo en play off y deslizó «que se puede luchar por la séptima u octava plaza». Sabe que debe mejorar el buen hacer de Diego Epifanio. Para eso le han traído. Aunque esa presión añadida no es algo que le afecte. Es más, «no entendería la profesión sin esa dosis de presión». Le motiva, le atrae y por eso decidió cambiar la comodidad de Manresa y embarcarse en una nueva aventura. «Lo más fácil era quedarme en casa, pero me apetecía afrontar este reto y estoy convencido de que he tomado la decisión correcta», afirmó el catalán en su primera aparición pública como azulón.
Antes de que tomara la palabra el protagonista del día, Félix Sancho, presidente del San Pablo, se deshizo en elogios hacia su nuevo técnico y destacó que «es un orgullo contar con el entrenador revelación de la LigaEndesa». No fue fácil convencerle, pero el máximo mandatario azulón lo consiguió entre plato y plato en un restaurante de Zaragoza. «La sintonía fue total desde el principio. Nos embarcamos en una nueva aventura y no sabemos cómo va a salir, pero no va a faltar trabajo y creemos que es lo mejor para seguir creciendo», apuntó Sancho.
Precisamente, ese espíritu de progreso es lo que llevó a Peñarroya a abandonar Manresa después de un año tan exitoso. «En Burgos hay más herramientas para ser competitivos y me apetece tomar este riesgo, asumir este nuevo reto», indicó el catalán. «Sabemos que hay seis o siete equipos en la Liga Endesa que siempre van a estar ahí arriba, pero hay una posibilidad de colarse en la séptima u octava plaza y queremos luchar por ello», añadió.
En cuanto a la Basketball Champions League, confió en superar la «trampa» de la previa y hacer un buen papel, dejando claro en todo momento que «lo más importante es la ACB». Además, no le preocupa el hecho de compaginar las dos competiciones y rechazó la teoría de que la mayoría de equipos lo acaban pagando. «Si me das a elegir, siempre voy a querer jugar en Europa y la plantilla también. Estoy seguro de que la afición también. Todos los jugadores se van a sentir protagonistas y tendremos más partidos para mejorar. No vamos a poner eso como excusa».
Para afrontar este doble desafío, señaló que no cree que hagan falta 13 o 14 jugadores desde el principio y reconoció que mantiene un contacto diario para la configuración de la plantilla. «Quiero que los que estén se sientan importantes y dar cancha a los jóvenes de EBA. Ahora es un momento para tener calma, todavía no hemos tomado una decisión clara respecto a Cancar, Jaramaz y Rivero. La plantilla tiene una buena base de gente con experiencia », indicó.
Preguntado por la posibilidad de incorporar a Corey Fisher, a quien tuvo a sus órdenes en Manresa desde principios de año, no cerró la puerta y señaló que «es un gran jugador y una posibilidad más en el mercado».
 Sin pecar de arrogante, Peñarroya recordó que nadie le ha regalado nada hasta ahora y que ha ido ganándose su prestigio como técnico a base de buenos resultados: «Empecé en EBA y he ido creciendo. He metido los tres últimos años a mis equipos en play off, algo que solo han logrado tres entrenadores».
También quiso dejar claro que no viene a «sustituir a nadie», sino a aportar con su baloncesto. Alabó la buena labor de Epi y dijo que espera «aprovechar esa inercia positiva» en favor del equipo.
Aún es pronto para saber qué estilo tendrá el San Pablo la próxima temporada porque se adaptará a las características de sus jugadores, pero apostará por un juego vistoso con un objetivo claro que está por encima de todo: ganar.
a la espera de fran. Por otro lado, Peñarroya no vendrá acompañado por ningún ayudante y se mantendrá el grueso del cuerpo técnico actual, a la espera de que Fran Hernández, segundo entrenador, acepte la oferta de renovación. «Creo que dirá que sí», vaticinó Albano Martínez, director deportivo.