El futuro llega desde el cielo

Ulf Vogler (dpa)
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Viajar en coches voladores está cada vez más cerca de ser una realidad, después de que Airbus comenzara a probar sus taxis aéreos en la ciudad alemana de Ingolstadt

El futuro llega desde el cielo - Foto: EFE

Cuando Hollywood miró a principios de la década de los años 80 hacia el lejano 2019 en el que se desarrolla Blade Runner, a la película no le faltaban los autos voladores.
Si bien hoy en día no forman parte de la vida cotidiana, en la región alrededor de la ciudad alemana de Ingolstadt esta visión del clásico de la ciencia ficción se volverá un poco realidad en los próximos meses, ya que Airbus quiere probar allí sus taxis aéreos.
El fabricante de aviones europeo, que hace apenas pocas semanas anunció el fin del que era el transporte de pasajeros por aire más grande de la historia, el A380, ve al igual que su archirrival Boeing un mercado futuro en estos pequeños aeroplanos.
La idea es que en algunos años este tipo de taxi sea una alternativa a los medios de transporte más usuales, especialmente en las ciudades que cuentan con millones de habitantes. «Tanto la construcción como la operación son muy interesantes», asegura el portavoz de Airbus Gregor von Kursell.
Días atrás, la compañía presentó el CityAirbus por primera vez ante cientos de interesados en el Ayuntamiento de Ingolstadt. «Se ve muy cool, ahora sólo falta que vuele», señaló el ministro alemán de Transporte, Andreas Scheuer, sobre esta pieza denominada Demonstrator.
La localidad germana es una de las regiones modelo de la iniciativa de la Unión Europea Urban Air Mobility, con la que se busca preparar el empleo de drones de pasajeros en los alrededores de la ciudad.
Primero, el mini-Airbus de cuatro asientos y operado eléctricamente con cuatro rotores dobles levantará vuelo en una pista de prueba en la vecina Manching, donde comenzarán los ensayos a mediados de año. Por ahora no es posible planear sobre zonas habitadas, dado que aún no hay permiso para ello, explica Von Kursell.
El nuevo taxi aéreo fue construido en los últimos dos años en la fábrica de helicópteros de Airbus en la localidad alemana de Donauwörth. En enero, Boeing emprendió en Estados Unidos un primer ensayo con el prototipo de un modelo eléctrico autónomo.
El gigante de la aviación reconoció, sin embargo, que aún queda por delante el mayor desafío, la etapa de transición hacia distintos tipos de vuelo.

 

Industria automotriz

Sin embargo, la industria aérea no es la única que ve posibilidades para el futuro de este tipo de transporte. También el sector automotriz muestra un gran interés en la idea: «Definitivamente es un tema que uno puede imaginarse», afirma Sandra Courant, portavoz de la Asociación de la Industria Automotriz alemana.
Daimler, por ejemplo, participa en la start-up Volocopter que, al igual que Airbus, idea un transporte de cercanías aéreo regular del centro de las ciudades a los aeropuertos más alejados.
En Fráncfort se prueba actualmente un proyecto de este tipo con Volocopter. «Queremos llevar drones y taxis aéreos del laboratorio al cielo», indicó Scheuer al dar a fines de febrero el puntapié inicial a un plan de promoción de su ministerio de 15 millones de euros.
Sin embargo, estos nuevos aviones deben verse más como una competencia para el desplazamiento de personas mediante automóviles o el transporte público de cercanías que para el tráfico aéreo clásico.
El CityAirbus tiene una autonomía de alrededor de 50 kilómetros y una velocidad máxima similar a la de un coche de 120 kilómetros por hora. «Este tipo de vehículos probablemente no vuelen de ciudad a ciudad», asegura Von Kursell.
La denominación de taxi aéreo también «lleva a la confusión», dado que no es un taxi, apunta. El CityAirbus probablemente solo viaje por rutas fijas de un punto definido a otro. «No se podrá volar de forma individual», explica el portavoz de Airbus.
De todas formas, llevará algo de tiempo hasta que estos aviones similares a drones y sin piloto, comiencen a operar regularmente. De acuerdo con la empresa, habrá normativas europeas para su uso como muy temprano a mediados de la próxima década. «Recién entonces podrían comenzar a operar comercialmente los taxis aéreos», señala Von Kursell.