Los renglones torcidos del PSC

AGENCIAS
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La formación liderada por Navarro sigue obsesionada con que se lleve a cabo el 'derecho a decidir' en Cataluña, pese a que en la cita de la familia socialista se defendió la unidad nacional

CONFERENCIA POLÍTICA DEL PSOE - Foto: Ballesteros

Malas noticias para Rubalcaba y para el PSOE en general. Los socialistas catalanes van a seguir defendiendo que en Cataluña se celebre una consulta de autodeterminación legal y acordada con el Estado, posicionamiento que no va a cambiar tras la Conferencia Política que durante el pasado fin de semana celebró el partido en la capital de España.
«Mantenemos que es posible hacer una consulta legal y acordada», aseguró ayer el portavoz del grupo, Jaume Collboni, en rueda de prensa tras la reunión de la Ejecutiva y del secretariado del partido. Tras asegurar que el PSC ha dejado clara «de todas las maneras posibles» su postura en defensa de una consulta legal, recordó que incluso ha votado de forma distinta a lo dictado por Ferraz cuando se ha debatido en el Congreso.
En cuanto a las declaraciones del expresidente extremeño Guillermo Fernández Vara asegurando que el PSOE nunca aceptará una consulta, y las del expresidente de las Cortes José Bono, poniendo de manifiesto la caída de votos que ha registrado el PSC, subrayó: «No son ninguna novedad. Lo que tiene trascendencia e importancia para nosotros es lo que diga la dirección federal».
La verdad es que poco ha durado el sentimiento fraternal que se respiraba en Ferraz tan solo 24 horas antes, o al menos eso aseguraba en un comunicado un Pere Navarro que confesaba en la tarde del pasado domingo sentirse «muy arropado» por sus compañeros del resto del país, que, a su juicio, le habían mostrado todo su «afecto» aplaudiéndole. Como la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, que les llegó a decir a él y a su grupo que les «necesitaban».   

escenificación. Cumplida la misión de escenificar en Madrid que las relaciones entre Ferraz y la dirección del PSC no peligraban gracias, sobre todo, a que la palabra primarias monopolizó las dos jornadas, la rama más conflictiva de los socialistas volvió a mostrarste tal y como es:favorable al derecho a decidir, a que Cataluña vote si quiere seguir perteneciendo a España o no.
A juicio de Collboni, en la Conferencia del PSOE se ha puesto de manifiesto que la prioridad de los socialistas es ganar las elecciones generales, y «primero hablar de ideas, luego de personas». Quizás no estuvo presente o no recordó el discurso de la estrella del pasado fin de semana, Susana Díaz, que abogó de forma muy enérgica por la unidad de España, pero también por la solidaridad entre las regiones y, sobre todo, por la ausencia de privilegios ante futuros acuerdos entre el Estado y comunidades como la catalana, como pretende el PSC, que incluiría una reforma de la mismísima Constitución.
Obviando en todo momento el polémico asunto de la secesión, el dirigente del PSC apeló a la misión de consagrar el Estado del Bienestar y dar marcha atrás a las «contrareformas» del PP de esta legislatura, «que han sido lesivas para los derechos sociales».
  Otro eje de este cambio pasa por el autogobierno y, por eso, Jaume Collboni expresó su satisfacción al ver que Ferraz propone darle un sentido federal a la Carta Magna: «Estamos satisfechos porque ha hecho suya nuestra reivindicación».

críticas de erc. Desde ERC, su portavoz, Anna Simó, cargó contra el bloque de Navarro porque consideró que en la reciente Conferencia Política se vio que los socialistas catalanes «anteponen los intereses» del partido de Rubalcaba a los de los catalanes. En la misma línea se expresó la filial de IU, ICV, que recalcó que el federalismo implica aplicar el derecho a decidir. Estos dos partidos, junto a CiU, citaron el artículo 150.2 de la Constitución como salvavidas de sus demandas, ya que contempla la posibilidad de que el Estado ceda competencias exclusivas a las comunidades. 
Muy beligerante se mostró en cambio la jefa del PPC, Alicia Sánchez Camacho, que pidió a Pere Navarro que destierre de una vez su idea del derecho a decidir, al tiempo que acusó a Alfredo Pérez Rubalcaba de ser «cómplice» de los independentistas. 
Puede que el diagnóstico de C’s fuera el más acertado: la «herida» del PSOEcon el PSC sigue abierta.