Tantos años... igual de modernos

Raúl Canales
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Cuando unos ya bailaban con Sidonie otros no habían nacido, pero la música no entiende de edades. Ebrovisión une a dos generaciones

Elia Artíguez, Javier Montejo, Mapi Martínez y Juanan Álvarez (de i. a dcha.). - Foto: Raúl Canales

En el viaje de vuelta de uno de esos festivales a los que solían acudir cada verano, a alguien se le ocurrió preguntar en el coche: «si los demás pueden hacerlo, ¿porque nosotros no?». A esa reflexión en voz alta le siguió una reunión en un bar para dar forma al primer cartel. El resto es ya una historia conocida, la que ha llevado a Ebrovisión a ser un referente nacional.

Juanan Álvarez fue uno de los pocos que se dejó la garganta coreando los temas de Los Piratas en aquel ya lejano concierto de hace 19 años en el pabellón naranja. «Casi puedo decir hasta el nombre y apellidos de los que estábamos de Miranda porque todo el mundo era de fuera», señala. Al apagarse las luces la mayoría pensó que la efervescencia juvenil se esfumaría rápido, un par de ediciones como mucho. Se equivocaron.

A Javier Montejo le tocó ese año colocar carteles. O atender en la barra. Quizá las dos cosas. «Ni me acuerdo, porque durante tantos años he hecho de todo», asegura uno de los miembros del reducido grupo de organizadores a los que debemos que hoy haya gente de Cádiz o Valencia a los que el nombre de Miranda les resulte familiar. También le tocó salir corriendo al cajero más de una noche en las primeras épocas, cuando la recaudación no llegaba para pagar a los artistas y había que hacer colecta entre los amigos. Aunque hace tiempo que cambió de bando y ahora ve los toros desde la barrera, sigue fiel a la cita festivalera. «Como público se disfruta diferente, pero ya nos vamos haciendo mayores y montar algo de este nivel lleva mucho tiempo. Ahora me lo paso muy bien viendo los conciertos», asegura.

Mapi Martínez y Elia Artíguez escuchan a estos ebrovisivos pata negra contar anécdotas con los ojos como platos. Los tiempos de los que hablan les suenan a historia de abuelo cebolleta porque ellas ni siquiera habían nacido cuando estos dos «melómanos, no poperos, porque tocamos todos los palos» ya movían las caderas al ritmo de Sidonie. Pero la música es un idioma universal que no entiende de edades.

Seguramente en un par de décadas serán ellas quienes les cuenten a los que vendrán por detrás los días en los que se liaban la manta a la cabeza para contratar a grupos que ni siquiera conocían. Pero antes de ser pasado, les quedan muchos años de ser futuro.

Elia y Mapi forman parte de la generación que ha crecido viendo como normal algo que en otras épocas solo era un sueño: que las mejores bandas se peguen por venir a Miranda. La diferencia con muchas chicas de su edad, es que ellas dos lo valoran. «Hace dos años que decidí echar una mano porque es algo nuestro que debemos cuidar. Al final los que llevan más años son los que tiran del carro pero luego hay muchas manos para repartirse el trabajo así que no te agobias y a todos nos quedan horas libres para los conciertos que queremos ver», asegura Elia con la misma convicción con la que ha logrado que sus amigas se engancharan al festival.

Incluso Mapi, que cuando se presenta lo primero que hace es aclarar que a ella le va el metal, se ha hecho adicta a Ebrovisión. Por eso aunque lo suyo es el rock duro no puede esconder el brillo en sus ojos cuando habla de Dorian. Es la magia de Ebrovisión, la que hace que las semanas previas la gente indague en internet para ver como suenan esos grupos de nombres a veces impronunciables. La magia que ha logrado que cientos de mirandeses acudan fieles al Multifuncional sin saber bien qué les espera. Da igual, porque el buen rollo atrapa. «Durante años me empeñaba en decirle a todo el mundo que al menos fueran un día y que si no les gustaba el ambiente no volvieran. Jugaba con ventaja porque sabía que en cuanto probaran, iban a repetir», afirma con una sonrisa cómplice Juanan, satisfecho de que aquel grupo de intrépidos que fue al primer festival ahora puedan saludar a cientos de caras conocidas. «Uno de los éxitos de Ebrovisión es haber generado una culturilla musical en la ciudad», afirma Javier.

El papel de relaciones públicas que en su momento hicieron Juanan o Javier entre sus vecinos o compañeros de trabajo, ahora lo realizan Mapi y Elia cada vez que tienen oportunidad. «Hemos llegado a vender entradas a gente con la que hemos hablado dos minutos en un concierto». Ellas que patean festivales más grandes, tienen claro que Ebrovisión no tiene nada que envidiar a ninguno. Más bien al contrario. El ambiente familiar que se respira en la cita mirandesa es lo que le distingue. «Lo mejor es que se ha crecido sin perder la esencia», remarcan los veteranos. «Aquí se mima al público, son todo facilidades y se está pendiente de los pequeños detalles. En los eventos masificados los espectadores somos casi un producto más», coinciden en señalar los cuatro.

La grabadora hace tiempo que se ha apagado pero la conversación no se detiene. Ya lo dice Vetus Morla,dejarse llevar suena demasiado bien.Y en Ebrovisión nunca sabes dónde puedes terminar.

 

JAVIER MONTEJO

¿Qué grupo que conoció gracias a Ebrovisión ahora es uno de sus favoritos?
Arizona Baby y Sidonie.
¿Su mejor recuerdo del festival?
Muchos en lo personal, pero a nivel musical ver a Los Planetas en mi ciudad fue especial.
El grupo más simpático que ha conocido en estos años.
Hay muchos, pero en su momento fue un pelotazo traer a Sidonie en la primera edición. Acabaron haciendo una especie de karaoke con todos subidos en el escenario.
Una canción que sea su banda sonora.
La de Young boy del grupo Love of Lesbian.

 

JUANAN ÁLVAREZ

¿De dónde es el amigo más lejano que ha hecho en un Ebrovisión?
Un escocés al que se le saltaban las lágrimas con Teenage Fun Club.
¿Qué grupo le ha pedido mil veces a Ramiro Molinero y nunca ha traído?
Miles Kane. Aprovechó para darle la vara otra vez (risas)
Una anécdota de estos 19 años.
Viendo a WAS había un par de matrimonios mayores entre la multitud que se habían traído unas sillas. Nos tuvieron intrigados toda la noche y resulta que eran los padres de los del grupo. ¡Ellos tan bien vestidos y sus hijos con tetas de plástico!
¿Qué disco no ha parado de sonar en tu casa esta semana?
Arizona Baby y Craig Brown Band.

 

MAPI MARTÍNEZ

¿Con qué grupo te gustaría subir a cantar una canción?
Dorian y Zahara
¿Qué grupo no popero le gustaría que tocara en Ebrovisión?
Statetations, que son gente jóven que hace versiones de los Rolling y de grupos rockeros.
¿A cuántos amigos ha convencido este año para venir al festival?
Con mi arte soy capaz de convencer a toda la cuadrilla. ¡Y somos más de 30 colegas!
De todos los que le han dicho que van a venir, ¿quién lo hace desde más lejos?
Un chico que se llama Roberto, que ahora vive en Arizona, Estados Unidos.

 

ELIA ARTÍGUEZ

Cuando escucha a los veteranos decir que se ha tocado techo, ¿qué piensas?
Que siempre entra uno más.
¿Cuál es el último disco que se ha comprado o descargado?
El vinilo de Los Vinagres.
Este año hará todo lo posible por charlar unos minutos con...
Zahara, tiene pinta de ser muy simpática.
¿Cuál crees que va a ser el grupo revelación de esta edición?
Yo creo que Los Vinagres van a mover mucho a la gente.