El coche del futuro, según el Grupo Antolín

J.D.M.
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La multinacional burgalesa trabaja en una estrategia de innovación para dotar de inteligencia al interior del vehículo pensando en la movilidad del mañana

El Grupo Antolín trabaja en unas líneas de innovación para dotar de inteligencia a los componentes del interior del vehículo del futuro.

En un momento crucial como el actual, en el que la incertidumbre se adueña del sector de la automoción, el Grupo Antolín mira hacia delante con el objetivo de seguir siendo un referente en la industria del interior del automóvil del futuro. En esa línea lleva ya varios años trabajando, una labor que ha plasmado en un prototipo o concept car. Sin descuidar el presente, el objetivo de la multinacional burgalesa es estar preparada para la transformación que el sector de la automoción sufrirá en las próximas fechas, marcada por el coche eléctrico, conectado y autónomo, y donde el espacio interior de los vehículos, auguran desde la compañía, ganará protagonismo y se convertirá en un espacio totalmente diferente al que hoy conocemos y altamente personalizable.
El fabricante de componentes de interiores afronta estos cambios con el reto de destacar como un agente integrador de inteligencia (smart integrator). El coche del futuro, creen desde la compañía, necesitará más sensores, cámaras o radares que permitan la monitorización del entorno y el intercambio de información con el usuario. Estos elementos formarán parte de la estructura interior del vehículo y ahí el Grupo Antolín tiene la oportunidad de integrarlos en sus productos, dotando así a sus paneles de puertas, cockpits, techos e iluminación de un mayor valor añadido.
El objetivo de la multinacional burgalesa no es tanto producir estos elementos, ya que para la tecnología cuenta con diferentes proveedores, sino integrar estas soluciones en sus componentes y posteriormente validarlas para presentar un producto totalmente innovador y con múltiples funcionalidades al cliente (fabricante), que será finalmente quien decida lo que quiere en el interior de cada vehículo.
Para desarrollar la citada estrategia smart integrator, consideran «clave» la innovación, un área transversal en el Grupo Antolín y a la que cada vez dedica más esfuerzos, tanto económicos como de personal. En 2018, señalan desde la compañía, un 2,78% de los más de 5.400 millones de euros obtenidos en ventas consolidadas, es decir, unos 150 millones de euros, se destinaron a investigación, desarrollo e innovación (I+D+i).
Este esfuerzo ha permitido a la multinacional burgalesa completar el pasado año 18 desarrollos y continuar en 2019 con otra veintena de proyectos, además de impulsar el más de medio centenar de líneas de investigación en las que trabajan, activamente, diferentes equipos en Estados Unidos, Alemania, Francia y China, pero dirigidos y coordinados desde Burgos, donde se ubica el principal centro de innovación.
El plan de innovación actual del Grupo Antolín contempla varias líneas de actuación, principalmente centradas en la integración de la tecnología, con pantallas de entretenimiento en los paneles laterales de las puertas y en el módulo central o cockpit que permitirían estar conectados, acceder a información o ver fotos o vídeos, no solo en estos displays, sino también proyectados en el techo; en la integración de la iluminación (de ambiente o funcional), para generar valor y diálogo con el usuario final; y en la integración de los materiales, como el corcho o la piedra, que añaden valor estético al interior y son más respetuosos con el medio ambiente.

Proyectos de innovación. Algunos de estos proyectos están en proceso de desarrollo y validación, mientras que otros están próximos a integrarse en los procesos industriales y ya se están ofertando para los automóviles de los próximos años.
Entre los proyectos concretos de innovación en los que Grupo Antolín trabaja actualmente está el decorativo inteligente, una botonera de puerta en la que se integran sensores capacitivos con respuesta háptica (táctil) para, entre otras posibilidades, controlar la posición del espejo retrovisor, subir y bajar las ventanillas, bloquear las puertas...
Otra línea de desarrollo es el denominado smart dynamic backlit trim, mediante el que se busca integrar la iluminación funcional dinámica en los componentes del interior, sirviendo como asistente para la conducción, al cambiar el color al abrir o cerrar las puertas o, por ejemplo, ante la proximidad de obstáculos exteriores.
La consola electrónica de techo es otra de las ideas que desarrolla el Grupo Antolín. Se trata de una consola de techo que integra y controla funciones electrónicas avanzadas, como la iluminación matricial, las funciones de altavoz, micrófono o llamada de alerta.
Aún habrá que esperar hasta la llegada del vehículo autónomo pero mientras tanto, el Grupo Antolín se prepara para estar listo y aportar soluciones inteligentes ante las nuevas oportunidades que ofrecerá la movilidad del futuro.

Disminuir el peso, un factor clave. Aligerar el peso del vehículo del futuro es uno de los aspectos en los que más trabajan los fabricantes de automóviles, de modo que reducir la carga de los componentes del interior es otro de los retos a los que se enfrenta el Grupo Antolín. En este sentido, la multinacional burgalesa tiene entre sus proyectos de innovación varios encaminados a este cometido. Por un lado está el sistema de cableado integrado en el techo, con el que sustituir los cables tradicionales por un proceso de impresión funcional, permitiendo, además, simplificar los procesos constructivos y de ensamblajes. 
Otro de los sistemas en los que no solo trabaja, sino que el Grupo Antolín ya ofrece a todos sus clientes, son los elevalunas de plástico, de un menor peso que los de acero, aluminio o magnesio, y que además ofrecen más ventajas, como la simplificación constructiva en el producto final.