El 12% de los menores tutelados ha tenido síntomas de covid

ANGÉLICA GONZÁLEZ
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Se han detectado 19 casos, 5 de niños que estaban en acogimiento familiar y el resto, en centros. En 4 de ellos se confirmó la infección

El centro Gregorio Santiago, en la imagen, es el único que tiene propio la Junta en Burgos para menores tutelados. El resto son concertados con diferentes asociaciones. - Foto: Jesús J. Matí­as

Así como la Consejería de Sanidad ha venido reportando a diario desde el principio de la pandemia la situación en la que se encontraban los centros residenciales de la provincia de personas mayores y de personas con discapacidad con respecto a la covid-19, en ningún momento ha trascendido cuál era la situación de los menores tutelados por el Gobierno regional. En Burgos, a 28 de mayo, había 154 menores separados de sus familias por diferentes razones y que se encontraban tanto en centros propios  de la Junta y otros que tiene concertados con diferentes asociaciones como en familias, extensas (se llama así a los abuelos, tíos, etc… de los niños que tienen que ser separados de los padres) y de acogida. De todos ellos, un 12% ha tenido síntomas de la covid-19, según la información facilitada por la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades.

En acogimiento residencial se encontraban 57 menores. Este tipo incluye el centro Gregorio Santiago, que es propio de la Junta, el Hogar de Socialización El Parral, que gestiona la asociación Asecal, el Hogar de Acogida de Mensajeros de la Paz, las viviendas de Nuevo Futuro (dos en Burgos y una en Aranda), el hogar de acogida de menores inmigrantes no acompañados de la Fundación Hechos, y el centro La Senda, de la Fundación Salud y Comunidad. Además, había, durante la pandemia, 39 niños en familia extensa, 38 en familia de acogida, 10 en guarda adoptiva (proceso de adaptación del menor a la familia) y otros 10 con lo que se denomina en lenguaje burocrático ‘prolongación de actuaciones’, que se refiere a esos chicos y chicas que han cumplido 18 años pero que siguen vinculados a la Administración mientras terminan sus estudios y encarrilan su futuro. 

De todos ellos se han detectado a lo largo de todo este tiempo 19 con síntomas, 5 que estaban en acogimiento familiar en familia ajena o de acogida y 14 en los diferentes centros y que permanecieron en cuarentena por haber estado en contacto con afectados. La enfermedad se confirmó en 4, todos ellos en acogimiento residencial, que posteriormente dieron negativo en la segunda prueba que se les realizó. En todas las residencias y viviendas, según indica la Consejería, se han seguido las indicaciones de Sanidad y de forma preventiva se ha realizado el aislamiento de menores que ingresaban por primera vez hasta la confirmación de no presentar la enfermedad. También aclaran que la enfermedad no ha supuesto una modificación del ejercicio de la guarda tal como se venía ejerciendo en los distintos recursos y que tampoco ha producido el cese de acogimientos familiares.

Entre los meses de enero y mayo de este año se han incorporado 29 nuevos expedientes de protección en la Gerencia de Servicios Sociales de la Junta en Burgos y las razones han sido muy diversas y en algunos casos han confluido varias. Así, en primer lugar se encontró la negligencia física (que se dio en 14 casos), el imposible cumplimiento de las obligaciones parentales (9), maltrato psicológico (5), negligencia psíquica (5), modelo de vida inadecuado (4), maltrato físico (3), abandono (1) y renuncia (1).  

A las unidades de intervención educativa (El Parral y La Senda) se han incorporado 31 de menores infractores desde enero, 11 de ellos desde que se decretó el estado de alarma. En su mayor parte fueron para cumplir medidas de libertad vigilada pero también por tener indicación de convivencia en grupo educativo y tareas socioeducativas y de realización de prestaciones a la comunidad.