Los clústeres instan a crear 244 puntos de recarga en CyL

SPC
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Plantean recuperar infraestructuras «olvidadas» del medio rural para desarrollar el turismo y aprovechar recursos endógenos para generar energía limpia

Imagen de archivo de un vehículo eléctrico repostando en un punto de recarga. - Foto: José Miguel Esparcia

Los clústeres de Castilla y León proponen crear una red compuesta por 244 puntos de recarga de vehículo eléctrico, alimentados por energías renovables, en poblaciones de entre mil y 10.000 habitantes y con alto potencial turístico. De este modo se apoyaría a la movilidad limpia en el medio rural. Así lo establece ‘Acción Clúster’, una plataforma formada por cinco de estas asociaciones en la Comunidad, que han lanzado un documento con más de medio centenar de medidas para fomentar la recuperación de la crisis de la covid-19. Se trata de Aeice, Biotecyl, Cbecyl, Cylsolar y Sivi, que conjugan construcción eficiencia, salud y energías limpias.
Esta red se centraría en municipios con otros potenciales, pero «principalmente el turismo basado en el patrimonio, la cultura, el aprendizaje del español o el medio natural», tal y como indicó en declaraciones a Ical el presidente de AEICE, Ricardo Fortuoso, quien puso como ejemplo las dehesas de Salamanca, donde hay ganaderías de toro bravo, que se pueden conjugar con visitas a la ciudad charra. «Si consigues movilidad eléctrica puedes cambiar las condiciones de acceso en los municipios y entrar por un puente romano o facilitar el turismo de calidad ambiental, reduciendo emisiones y descarbonizando», sostuvo.
Enlazado con ello, Fortuoso, en nombre de los cinco clústeres, planteó la posibilidad de aprovechar el potencial endógeno del territorio, principalmente del medio rural. Tales como residuos o saltos hidráulicos en desuso. «Fomentaríamos circuitos sostenibles, no solo para vehículos eléctricos, sino también para bicicletas o motos eléctricas», sostuvo, para añadir que el entorno rural «está ahí a veces olvidado y luego nos damos cuenta de que son lugares para desarrollar turismo y una parte laboral sin estar en un medio urbano».
Profundizó, entre otros, en los saltos hidráulicos, plantas minihidráulicas y pequeños aprovechamientos que se pueden recuperar para generar energía limpia con ligeros diferenciales de altura. “La tecnología se puede desarrollar con inversiones no muy altas para ello. No solo en los propios cauces, sino en la propia red de saneamiento, por distintas alturas para turbinar y aprovechar esa energía para otros destinos», explicó.
Otra de las medidas se centra en la simbiosis industrial, con el fin de potenciar la economía circular entre empresas para que los residuos de unas sirvan como materia prima de otras. De hecho, la empresa 1A Ingenieros ya desarrolla un proyecto de ‘Add grading’ en Cataluña y Madrid, en el que a través de un proceso «se enriquece el gas metano que se genera para elevarlo al nivel que se precise para convertirle en biogás», prosigue Fortuoso, quien señala que una estación depuradora podría ser el origen de esta fuente de energía, con residuos orgánicos que «se biodigestionan para que sean propicios para inyectar en la red», informa Ical.