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El enorme baúl de los recuerdos

J.V.
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La Policía Local recogió en Miranda hasta 118 objetos perdidos en 2021. Lo más común fueron tarjetas o móviles, pero también un dron o un extintor

Dentro del cuarto de objetos perdidos se pueden encontrar multitud de objetos cotidianos como las llaves. - Foto: J.V.

En el cuarto de objetos perdidos de la comisaría de la Policía Local se pueden encontrar desde cajas llenas de llaves y gafas hasta maletas totalmente intactas o cascos de moto. Solo en 2021 los mirandeses entregaron 118 enseres. Pasados dos años, si el propietario aparece «se le entrega tras acreditar que es suyo» o bien si no se presenta transcurrido ese intervalo de tiempo «se destruye o se entrega a quién lo trajo», cuenta Mario Pinedo, jefe de la Policía Local.

El proceso de entrega de un objeto perdido comienza en el momento en el que es proporcionado. Este procedimiento se puede hacer tanto en la comisaría de Policía Local y nacional o a través de Correos. «Entra, se le da una numeración en el libro de registro y se anota en un expediente quien lo entrega», explica Pinedo.

Solo en 2021 se anotaron 118 objetos perdidos, a los que se suman los extraviados en los años anteriores y aún no han sido reclamados. «Normalmente suelen ser llaves, gafas, documentación, paraguas o muchos móviles», recuerda el policía. Se encontraron entre otros hasta 38 carteras, 13 móviles o 9 bolsos y mochilas. Estos objetos se guardan en un cuarto de la comisaría y se almacenan en cajas o estanterías. Aquellos que tienen un cierto valor «se les mima más a la hora de entregarlos» y «se guardan todos en una caja fuerte», añade. 

Caja llena de gafas que nadie ha reclamado en comisaría. Caja llena de gafas que nadie ha reclamado en comisaría. - Foto: J.V.

No solo se pierden objetos comunes y que se utilizan en el día a día, en el registro también se menciona un dron o un extintor. Dentro de la sala se pueden encontrar maletas llenas de ropa que nadie ha reclamado, cascos de moto o bicicletas. Sobre aquellos más curiosos Pinedo cuenta que «hace poco nos entregaron en el mercadillo unos audífonos. Nosotros con la marca intentamos ponernos en contacto con empresas especializadas en ello y nos dijeron si los habían comercializado. Nos pasaron un listado de aquellas personas que lo habían comprado y al final apareció el propietario». Otro de los objetos que más llamó la atención en comisaría fue «un maletín que utilizan los topógrafos para medir las cotas. Apareció completo y ha estado aquí desde septiembre de 2019. Como no supimos ni el propietario ni la procedencia, a los dos años se devolvió a quien lo había entregado», expresa el policía. 

Cada año se encuentran cientos de objetos perdidos. Unos vuelven a sus propietarios y otros a quien los entregaron. Muchas veces el último lugar que se acude es a comisaría y normalmente es donde acaban todos ellos.