Las hipotecas animan las visitas a las inmobiliarias

L.M.
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La Asociación de Agentes Inmobiliarios de Burgos confiesa que la actividad en las oficinas lleva mes y medio al alza

La actividad ha vuelto ya a niveles normales en las oficinas de las inmobiliarias, como en el caso de la de SanPablo en la avenida de la Paz. - Foto: Jesús J. Matías

Durante la crisis económica de 2008 la vivienda fue uno de los principales -sino el que más- sectores afectados. Miles de viviendas por todo el país se quedaron sin construir o lo que es peor, sin acabar. Más de una década después, España se enfrenta a otro periodo de turbulencias para la economía, pero en esta ocasión el mercado del ladrillo está soportando mucho mejor el envite. 
Durante el primer mes y medio de confinamiento, es decir, entre el 14 de marzo y finales de abril, la actividad en las oficinas se redujo a prácticamente cero por imposición del Gobierno y el estado de alarma.Al igual que otros negocios como hostelería o comercio, las inmobiliarias han ido poco a poco reabriendo según el Ejecutivo iba permitiendo el regreso de la ‘normalidad’.Aunque aún dista mucho para alcanzar las operaciones que se firmaban antes de la pandemia, desde la Asociación de Agentes Inmobiliarios de Burgos confirman que tanto los contactos como el interés de los burgaleses ya ha vuelto a niveles pre COVID-19. «Hemos recibido consultas a través de internet todo el tiempo», apunta Óscar Ortega, su presidente, que quiere ser muy prudente y cauteloso de cara a la evolución del mercado durante los próximos meses. «Estamos expectantes para lo que venga y poder adaptar las estructuras a la actividad», apunta.
Buena parte de ese regreso a las oficinas y del interés de los burgaleses por adquirir una vivienda viene animado por las «muy buenas» condiciones hipotecarias que están ofertando las entidades de crédito, lo que permite que el mercado no llegue a colapsarse como en el 2008. Felipe Mozos, del departamento comercial de Atrio Inmobiliaria, distingue entre varios tipos de compradores: la cartera de los más ‘humildes’, con aspiraciones a pisos más económicos y quizás con problemas laborales se ha detenido casi por completo, una actitud que también se ha trasladado a los inversores. «Antes había mucho ahorrador que invertía en vivienda para alquilarla o reconvertirla en pisos turísticos que se lo está pensando», indica. No obstante, el segmento de burgaleses que tenían pensado comprarse una casa y conservan su empleo o una cierta estabilidad financiera, ha regresado a las oficinas con total normalidad. «La gente se ha ido incorporando progresivamente durante los últimos 90 días.Durante el confinamiento no podíamos salir de casa ni hacer visitas, por lo que fue imposible culminar algunas operaciones», recuerda Ortega.
Tanto el presidente de los Agentes Inmobiliarios como el empleado de Atrio Inmobiliaria coinciden en recalcar que las compras de viviendas tienen unos plazos que se han de cumplir, por lo que se tardará en regresar a niveles anteriores. «Damos el verano por perdido y casi el 2020 también. Esperemos cubrir el expediente en lo que queda de año», apunta Mozos, mientras que Ortega es algo más optimista. «La actividad ya se está produciendo, se están empezando a cerrar operaciones a una velocidad que para la situación en la que estamos no es nada mala», asegura.

El mito de las terrazas. Estar encerrados en casa durante dos meses y medio ha provocado que muchos se hayan replanteado el lugar en el que viven y las carencias del mismo. Sin embargo, las inmobiliarias no están recibiendo esa ‘avalancha’ que parece se iba a avecinar sobre las viviendas con terraza, jardín o con habitaciones amplias. «Es un mito.Bien es cierto que estamos en una época, el verano, de demanda de este tipo de productos, pero no es exponencial», indica Ortega. 
Además,Mozos pone como ejemplo la oferta de dos chalets unifamiliares que tienen en cartera, y que ahora están solicitados para pasar las vacaciones. «Nos piden si pueden alquilarlos durante dos meses, pero nada más», sentencian desde las oficinas de AtrioInmobiliaria.