Un Demandafolk impecable

Marta G. Cuéllar
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Los asistentes al festival de Tolbaños de Arriba dejan el listón muy alto en lo que a limpieza y asistencia se refiere. Pese a superar en un 50% las inscripciones de la edición anterior, no se vislumbra un resto de basura, ni colillas ni plásticos

Durante la mañana del sábado se desarrolló un concurrido taller de panderetas. - Foto: MARTA GOMEZ CUELLAR

Los asistentes al Demandafolk han dejado el listón muy alto en lo que a limpieza y buen ambiente se refiere. Pese a contar con cifras superiores al año pasado, en los prerregistros se contabilizó un 50% más de inscripciones que en la edición anterior, apenas se vislumbraba un solo resto de basura en el suelo, ni colillas ni plásticos, cumpliendo con el dicho de la canción creada por los coordinadores del festival: ‘Separa y Vencerás’. El buen tiempo durante todo el fin de semana jugó su papel y animó a unos 6.000 vecinos de pueblos aledaños y visitantes de toda la península, así como algún que otro vecino del panorama internacional, a acercarse al recinto del festival para disfrutar del conjunto de tradiciones que se muestran y se comparten, así como de la música folk y tradicional. Tolbaños de Arriba puso los acordes y la Sierra de la Demanda bailó.
Durante la noche del viernes, que se centró en diversas actividades dentro del pueblo y que ofreció la posibilidad de contemplar la cúpula celeste de una manera exclusiva, desde la localidad más alta de la provincia, el Bar de Paco se convirtió en el escenario de encuentro de amigos festivaleros de años pasados, en un ambiente ejemplar de simpatía y diversidad.
Y así llegó la mañana del sábado, y con ello los diferentes despertares que ofrece el Demandafolk, para los más animados una carrera de montaña y para los que quieren disfrutar de la paz y tranquilidad de la montaña una sesión vespertina de yoga. La calma de los montes tolbañeses en estos días de ocio se parte con el inconfundible sonido de las dulzainas y tamboriles, que, seguido por varias decenas de pelendones, sirvieron de antesala para el comienzo de la fiesta. ¿Que cómo se da comienzo a las grandes ocasiones en Tolbaños? Al igual que en toda la Sierra de la Demanda, con la ‘pingada’ de un mayo por parte de los mozos locales. Unión conjunta para un festejo popular y de todos.


Miles de personas se acercaron a los pinares de Tolbaños de Arriba a escuchar buena música. Miles de personas se acercaron a los pinares de Tolbaños de Arriba a escuchar buena música. - Foto: MARTA GOMEZ CUELLARNIÑOS

La gran afluencia de un público infantil hizo que las actividades destinadas para los más jóvenes tuviesen una gran acogida, y se llenasen todas las plazas destinadas a cada actividad. Según señala Diego Serrano, de la asociación ¡Que la Sierra baile!, «se ha aumentado el número de actividades infantiles que ofrecemos, pero seguimos recibiendo solicitudes para ampliar las plazas de cada una», saliendo de esta manera del concepto de festival de alcohol y jóvenes descontrolados.
También se llenaron las plazas de los eventos de maridaje, del mismo modo que se pudo observar una gran afluencia en el taller de lactancia a demanda, en el de convivencia PerrHuman, el de réplicas de fósiles y el DemandaBots, estos dos últimos también destinados al público infantil.
El grupo de La Tolba, original de Tolbaños de Arriba y con un largo recorrido tanto a nivel individual como dentro del propio festival, fue el encargado de inaugurar la tarde, seguidos por el Nuevo Mester de Juglaría, que celebraba su 50 aniversario, y el grupo Entavía. La gastronomía, cumpliendo como cada año, no se deja descuidada, por lo que una degustación de sopas de ajo a media noche, seguido del concierto de Los Niños de los Ojos Rojos, culminó la noche del sábado. Tampoco faltaron los puestos artesanales, que mostraron otro modo de consumismo más sostenible para el planeta, así como la posibilidad de adquirir sus productos.
Ayer, domingo, yoga mañanero, showcooking rural, banco de historias y suelta de rapaces diurnas, junto al concierto de Obal, para poner el punto final de un año más de tradiciones y música en directo en el entorno inigualable de Tolbaños de Arriba.