El 80% de los bares se reactivan pese al tímido arranque

B.G.R.
-

Tímido arranque de la nueva normalidad en el sector, que lamenta el poco impacto del consumo en el interior

El 80% de los bares se reactivan pese al tímido arranque - Foto: Jesús J. Matías

Nada tiene que ver el talante con el que los hosteleros acogieron hace una semana las restricciones de la Junta en la fase 3, donde solo se amplió el aforo en el interior de los establecimientos del 40 al 50% y se comunicó en el último momento, con las medidas que entraron en vigor tras el fin del estado de alarma. La capacidad se amplió al 75% (un tercio en los bares de copas) y al 80% en las terrazas, permitiéndose ya el consumo en barra, algo que en algunos locales se hizo efectivo a las doce de la noche del sábado para el domingo. Sin embargo, ha sido un arranque un tanto tímido en la nueva normalidad, más bien «simbólico», según precisa la patronal del sector, quien considera que aún faltan factores como el impacto del turismo para que la actividad recupere su pulso y se reabran la mayoría de establecimientos, ya que en la actualidad el porcentaje se sitúa en el 80% en el centro de la capital burgalesa.
A pesar de todo, el presidente de la Federación Provincial de Hostelería, Fernando de la Varga, sostiene que las medidas de la Administración regional, similares en el sector a las de comunidades como Galicia, son razonables porque ya «dan un cierto margen» de movimiento en bares y restaurantes, además de que, según recuerda, se irán actualizando semanalmente  en paralelo con los datos sanitarios, de tal manera que esas limitaciones podrían verse ampliadas si la evolución es positiva. «Se trata de un buen punto de partida, acorde con la prudencia que siempre ha mantenido Castilla y León», señala, si bien cree que aún es prematuro valorar ese inicio y que será a partir del jueves, de cara ya al fin de semana, cuando se pueda llevar a cabo con más detalle.
Los primeros días de nueva normalidad no se han diferenciado en exceso de los anteriores. En este sentido, De la Varga pone como ejemplo que ayer resultó una jornada similar a la del lunes pasado y que la facturación fue prácticamente la misma el sábado que el domingo, añadiendo que las reservas en comedores todavía no han cogido el ritmo esperado. «El impacto ha sido pequeño y está costando arrancar en el interior», agrega, al tiempo que pone el foco en dos condicionantes que, en su opinión, frenan una mayor actividad.
Por un lado, hace referencia a que aún no se ha notado la afluencia de turistas y, por otro, a que todavía hay trabajadores, entre los que cita a los empleados públicos, que no se han incorporado a sus puestos físicos, lo que merma el movimiento diario dentro de los establecimientos. De hecho, subraya que la apertura de las barras está siendo más bien «simbólica», en el sentido de ofrecer una sensación de acogida al cliente habitual. 
El fin del estado de alarma tampoco ha supuesto la reactivación del 100% del sector. El representante de la patronal calcula que en el centro este porcentaje se sitúa en el 80%, elevándose hasta el 90% en el caso de los locales ubicados en los barrios. «Cada uno sabe cuál es el perfil de su cliente», afirma.

[Información completa en la edición impresa de este martes]