La FNMT urge retomar la oposición para poder producir más

L.M.
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El proceso, que preveía la incorporación de 10 trabajadores, se paralizó a finales de 2019 tras la filtración de las preguntas por parte de un delegado

LaReal Fábrica de la Moneda y Timbre tiene su sede en el paseo de Fuentecillas de la capital. - Foto: Luis López Araico

La Real Fábrica de la Moneda y Timbre anunció una convocatoria para cubrir 10 plazas de auxiliar de producción hace algo más de un año. El crecimiento de la planta y las nuevas necesidades hacían vital la incorporación de empleados para poder cubrir todo el trabajo que se demanda, pero la filtración del examen de acceso a una de las inscritas ha derivado en la paralización de un proceso que lleva enquistado desde finales del año pasado. El 19 de diciembre la dirección decidió suspenderlo temporalmente con el objetivo de que no corran los plazos de la siguiente prueba hasta que se tome una decisión definitiva sobre si se continúa con el proceso o se anula definitivamente.

Hoy, nada nuevo se sabe sobre esta cuestión, y lo que sí que es palpable es la carencia de esos trabajadores, que deberían estar ya en sus puestos desde hace tiempo. El 27 de mayo el director de personal y relaciones laborales comunicó la reanudación de los plazos administrativos y del alzamiento de la suspensión de los plazos de prescripción y caducidad de derechos y acciones de todas las convocatorias, mientras que la que ataña a Burgos sigue en punto muerto. En la planta burgalesa esperan que la cuestión, que sigue atascada en el Departamento Jurídico, pueda resolverse lo más pronto posible, y desde Recursos Humanos ya han trasladado a Madrid la importancia de la reanudación. El estallido de la pandemia de la covid-19 y la implantación del teletrabajo no está ayudando a que el proceso se acelere, y se antoja ya muy complicado que si se reinicia mañana mismo, los nuevos trabajadores puedan entrar durante el último cuatrimestre del año.

Polémica. Cabe recordar que las alarmas saltaron después de que se conociera que un delegado sindical de Comisiones Obreras filtró a su novia la primera de las pruebas de la convocatoria del proceso de selección de diez auxiliares de producción. El representantes de los trabajadores formaba parte del tribunal examinador, de modo que su pareja logró una calificación de 9,5 puntos. Ello hizo levantar las sospechas, al ser la única que superó el 9. La siguiente mejor nota fue un 8,7 y también hubo varios 8,1. El sindicato le expulsó inmediatamente.

En las pruebas se inscribieron más de 800 personas pero finalmente se presentaron ‘solo’ 530. Alguno de los ciudadanos que participaron en las mismas advirtieron de que esta no sería la única filtración que se habría producido, según manifestaron a Diario de Burgos a finales del año pasado. La primera prueba era eliminatoria y faltaba una segunda por completar de méritos.