Odisea de China a Villalonquéjar

L.M.
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Incontables llamadas, gestiones y viajes para que los empresarios del polígono dispongan desde ayer de miles de epis traídos del país asiático. Todo gracias a la asociación que los agrupa y a su presidente

Odisea de China a Villalonquéjar - Foto: Miguel Ángel Valdivielso

El móvil de Jorge Villaverde no ha echado humo durante el último mes, pero a buen seguro que poco ha faltado. A principios de abril, cuando conseguir una mascarilla o un par de guantes era casi misión imposible, el presidente de la Asociación de Empresarios del Polígono de Villalonquéjar (AEPV) decidió, tras recibir una infinidad de consultas de asociados, abrir una compra conjunta de material de protección. La misma mercantil que le nutre de mobiliario (su compañía está especializada en la logística de todo tipo de muebles y colchones) desde China es la que estaba coordinando la llegada de equipos de protección individual (epis) con la Generalitat Valenciana, por lo que tras varias consultas, y visto el panorama, se lanzó a la piscina.

«La gente se apuntó a lo bestia. Queríamos haber cerrado el pedido en 4 días pero finalmente fueron 8», recuerda Villaverde, que ha gestionado la llegada, desde el gran bazar en el que se ha convertido el país asiático hasta Villalonquéjar, de 1,5 millones de epis, principalmente mascarillas y guantes. El lunes por la tarde llegaron él y otro compañero de la AEPV a Burgos tras pasarse toda la mañana en Madrid cargando los dos camiones de cajas y cajas de material recién aterrizado en España. Una vez en su nave lo organizaron todo en secciones para que la entrega a cada uno de los 200 empresarios interesados fuera lo más rápida y efectiva posible. Ayer martes ya empezaron a repartirlas entre el agradecimiento de los clientes y las torres de cartón que se agolpan en sus instalaciones.

(Más información, en la edición de papel de hoy de Diario de Burgos)