Preparados ante un posible rebrote

SPC
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El plan de reescalada del Sacyl contempla la utilización de 1.915 camas hospitalarias de centros privados y otros espacios no sanitarios como colegios mayores u hoteles

Hospital de campaña para pacientes con la covid-19 instalado en la Feria de Muestras de Valladolid. - Foto: Ical

Sin espacio para la improvisación. Si el SARS-CoV-2 entrara hoy en Castilla y León con la misma virulencia de hace tres meses no cogería por sorpresa al sistema sanitario autonómico, que ha reforzado ya sus capacidades estratégicas ante un escenario incierto que llegará en otoño. Si hubiera un rebrote, todos los niveles asistenciales contarían con herramientas desde el minuto uno para avanzar en la desescalada y que pasan, por ejemplo, por garantizar la capacidad para duplicar el número de puestos de pacientes críticos; contar en menos de cinco días con suficientes ucis, disponer de profesionales debidamente formados, y tener equipos de protección suficientes.
El Plan de Reescalada que ha diseñado la Consejería de Sanidad, conocido por Ical, contempla la posibilidad de recuperar las 532 puestos ucis que se han movilizado en este brote en un plazo de cinco días y sumar hasta 1.915 camas de centros privados a las 6.502 actuales en caso de que fuera necesario. El proyecto identifica la posibilidad de habilitar zonas en centros públicos, como la unidad de desintoxicación y la de convalecencia psiquiátrica del hospital provincial de Ávila, utilizar colegios mayores de la Universidad de Salamanca, la cárcel de Soria, hoteles en Medina del Campo o derivar, como primera opción ante la saturación del hospital Santiago Apóstol, a pacientes de Miranda de Ebro al Río Hortega de Valladolid, como primera opción como medidas de contingencia. Asimismo, incide en la dotación de medios como respiradores, con un stock de 185 más de los están recomendados, o la compra de 212 millones de mascarillas y guantes.
En este plan, Sacyl garantiza que cada zona básica de salud cuenta con recursos intermedios de transición y hospitalización para pacientes con necesidades sanitarias y sociosanitarias complejas; capacidad de cribado de pacientes covid que precisen ingreso, ser atendidos en urgencias, pruebas, y cirugía mayor ambulatoria, y disponer de reservas de farmacia. A ello se une la red de vigilancia epidemiológica y un ejército de 442 personas responsables de salud pública y salud comunitaria para abordar la desescalada desde la Atención Primaria.
Si hubiera un rebrote, todos los hospitales estarían en disposición de tener camas de críticos diferenciadas, que llegarían a un 50 por ciento en el caso de los dos hospitales de Valladolid capital, el de Burgos, León y Salamanca y del 30 por ciento en el resto, así como poner a disposición de los mismos los profesionales necesarios.
En este momento, el número de puestos estructurales de UCI en la Comunidad es de 166, aunque a lo largo de la pandemia se han llegado a habilitar hasta 532 camas extendidas, lo que podría repetirse si en un futuro fuera necesario y, además, hacerlo en un tiempo récord, en un máximo de cinco días. De forma paralela, la Consejería trabaja ya en su ampliación para alcanzar la ratio que exige el Ministerio de Sanidad -7,43 camas UCI por 100.000 habitantes-, de modo que habilitará 69 camas uci hasta alcanzar las 235, en una operación que supondrá una inversión de 7,5 millones de euros.
Camas no UCI

 Castilla y León también cumpliría con los ratios requeridos de camas de hospitalización normal, que se sitúa entre las 37 y 40 por 10.000 habitantes. Es decir, la Comunidad debe ser capaz de habilitar entre 8.878 y 9.598 camas. Para lograrlo, el Gobierno autonómico utilizará sus propios recursos, es decir, las 6.502 puestos no uci disponibles actualmente, a las que se unen 1.915 de los centros privados, y 1.264 camas de lo que se ha denominado el Arca de Noé, que se podrían instalar en infraestructuras públicas y privadas para aislar pacientes asintomáticos. Además, cuenta con otras 453 procedentes de recursos intermedios de hospitalización. En total, el sistema contempla llegar a movilizar hasta 10.134 camas en caso de ser necesario.