'Asalto' a los supermercados

Javier D. Bazaga (SPC)
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La escalada de contagios en Madrid altera la vida en la capital, cuyos ciudadanos se han lanzado a comprar de forma compulsiva desde pastas y arroces a mascarillas protectoras

'Asalto' a los supermercados - Foto: Jesús HellÁ­n

Psicosis por el coronavirus en las cadenas y supermercados de alimentación. Frente a los lineales vacíos de un establecimiento en Madrid, y con una mano en la cabeza, se lamentaba ayer uno de sus empleados: «No sé cómo lo vamos a hacer». Y es que algunos supermercados se han visto desbordados en las últimas horas por una ola de acopio masivo de alimentos y productos de todo tipo por parte de la ciudadanía.
Primero fueron las medidas restrictivas en Italia, luego el cierre de los centros de día y residencias de mayores de la Comunidad de Madrid. Y después de conocer el avance descontrolado del virus por la capital, el Gobierno regional tomaba la decisión de cerrar, desde ayer, los centros educativos durante 14 días.
Todo ello ha llevado a la gente a echarse a la calle para coger provisiones ante la posibilidad, aunque aún no se sabe si probable, de tener que permanecer aislados, como si de una amenaza nuclear se tratara. «Nos obligan a los demás a hacer lo mismo», se quejaba uno de estos compradores en este establecimiento que recorremos comprobando la escasa oferta en las estanterías. Pastas y arroces contaban ya con las últimas unidades. Pero los lineales de carnes como el pollo, cerdo, pavo o ternera estaban vacíos. También los cajones de verduras se veían diezmados. Los artículos de limpieza y desinfección también habían sufrido ya los efectos del pánico. «Esto es de locos», pronunciaba entre dientes una de las cajeras mientras pasaba los códigos de barras sin pausa.
En un establecimiento cercano regentado por ciudadanos chinos cubiertos con mascarillas informaban a sus clientes del inminente cierre del local. Ante la pregunta de por cuánto tiempo, el padre señalaba a uno de sus hijos afirmando que «lo que dure el cierre de los colegios, de momento los próximos 15 días», aclaró, dejando esa puerta abierta a una mayor duración.
Desde hace semanas es imposible encontrar mascarillas protectoras en las farmacias, pero ahora también es difícil conseguir el gel desinfectante de manos. «Ya hasta mañana por la tarde nada», incidía una de las dependientas de un despacho, que ante la preocupación de unos clientes les había ofrecido alcohol etílico para frotarse las manos. Y es que como se ha podido comprobar, el miedo se contagia igual de rápido que este virus.