Los psiquiatras infantiles alertan de un repunte de los trastornos alimentarios

Angélica González / Burgos
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Después del TDAH, las relaciones patológicas con la comida son el problema más prevalente entre los menores. Los profesionales ven también con preocupación algunos fenómenos que se producen a través de internet

Aunque sigue siendo un tema tabú, los niños también tienen enfermedades psiquiátricas. - Foto: Tomas Alonso

La presidenta de la Asociación de Psiquiatría del Niño y del Adolescente de Castilla y León, Soraya Geijo, dijo ayer que en el último año o año y medio ha habido un incremento «muy preocupante» de casos de trastornos alimentarios entre la población de menos de 18 años. «No sabemos a qué atribuirlo -de hecho, los psiquiatras de adultos no están teniendo, ni mucho menos, un aumento de ingresos- lo que sí sé es que el tipo de sociedad en la que vivimos está promoviendo mucho esta patología: ¿Qué modelo de éxito se nos está vendiendo? Pues una mujer que tiene que ser delgada para ser bella y exitosa».
Geijo participa en Burgos en la VII reunión de esta sociedad científica, en la que se están abordando asuntos como la atención a la diversidad educativa, la veracidad de los testimonios en la infancia,   la atención temprana en trastornos del espectro autista o la revisión del protocolo del trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), que es el más frecuente que se ve en las consultas de psiquiatría infantil: «Tanto en consulta como en hospitalización es el que más vemos aunque cuando se producen ingresos es porque lleva más patología añadida».
Y es que los niños y los jóvenes tienen enfermedades psiquiátricas aunque la sociedad siga viendo esto como un tabú: «Esto no está superado porque hay muchos desconocimiento y porque aún se  idealiza a la infancia a la que se ve como una etapa feliz incompatible con una patología mental».
Sobre las relaciones conflictivas con la comida, esta experta dijo que, en la medida de lo que sea posible, las familias deberían no dejar a los críos comer solos: «Entiendo que no siempre es fácil armonizar trabajo y familia y que hay mucho adolescente que come solo y hace de su capa un sayo». También pide que no se dude en acudir al médico o pediatra de Primaria cuando algo les llame la atención «porque, en ocasiones, si se empieza a actuar pronto se ataja el problema», y que las autoridades actúen ante las web que animan y promueven estos trastornos y «que aún siguen abiertas».

AUTOLESIONES

Otra conducta  que está aumentando entre los adolescentes son las autolesiones. Geijo  cuenta que, recientemente, asistió con perplejidad a cómo un paciente le contaba que había aprendido a hacerse grandes cicatrices a través de un tutorial de internet: «La red tiene un lado oscuro que creo que no siempre estamos sabiendo darle respuesta. Pero hay que decir que, lógicamente, no cualquiera que vea algo así se va a lesionar».