Fuentes abre une nueva etapa con el reto de la despoblación

S. González
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Luis Fuentes recibe los aplausos de su grupo parlamentario y del hemiciclo tras ser elegido como presidente de las Cortes de Castilla y León en la primera votación - Foto: Miriam Chacon (Ical)

La décima legislatura arranca con un Parlamento presidido por Ciudadanos tras 28 años del Partido Popular en la dirección de las Cortes de Castilla y León

«Es tiempo de cambio. Nos hallamos en una nueva era que emerge de la voluntad de los castellanos y leoneses», aunque «no ha sido fácil». Con estas palabras el presidente de las Cortes, Luis Fuentes, abrió la décima legislatura autonómica tras su elección y la del resto de los miembros de la Mesa. El popular Francisco Vázquez y la socialista Ana Sánchez como vicepresidentes y José Francisco Martín (PSOE), Óscar Reguera (PP) y Marta Sanz (Cs) completan el órgano de dirección del Parlamento.
En su primera intervención, Fuentes reconoció su «inmensa emoción» y orgullo por el apoyo recibido de todos los procuradores de Cs y PP, tras lo que destacó que han pasado «32 años para que un procurador de un grupo no mayoritario, y por tanto, un candidato de consenso vuelva a presidir la Cámara más plural de toda nuestra historia autonómica».
El salmantino se comprometió a trabajar con ahínco para construir acuerdos «desde la honestidad, la honradez y la humildad», pero también para dar voz a los «casi dos millones y medio de castellanos y leoneses que quieren convertir el hastío en esperanza, que quieren volver a confiar en sus políticos y sentir que son útiles».
Fuentes explicó a sus señorías que en estos cuatro años la Comunidad se enfrenta a «grandes desafíos», sobre todo el de la despoblación, donde hay que concentrar los esfuerzos. «Urgen políticas que frenen una sangría que nos aboca a vivir en una tierra vacía» de oportunidades y «de sueños e ilusiones». Por ello, instó a todos los grupos a trabajar «sin descanso» para frenar el abandono de esta tierra, sobre todo en los pueblos. «Luchemos juntos por una Castilla y León en la que ni un solo joven tenga que hacer las maletas porque no supimos ofrecerle un proyecto de vida».

Soluciones. Fuentes insistió en que hay que aportar soluciones y «esta vez no hay excusas». «Desde estas Cortes estamos obligados a ser protagonistas», a ser «la fuerza del cambio» que pasa por un cambio de políticas, actitudes, porque el Parlamento «no puede ser un lugar para el enfrentamiento», sino para el acuerdo.
A los procuradores les explicó que los ciudadanos están «literalmente hartos» del «sectarismo» y de las malas formas. «Nos piden que salgamos de nuestra burbuja y que los miremos, que miremos sus sufrimientos y sus penalidades».
Antes de concluir, Fuentes explicó que trabajará por la recuperación industrial, la creación de empleo, el acceso a la vivienda, la mejora de las infraestructuras, sanidad, educación, siempre con la premisa de apostar por la igualdad de todos.

Temor y repugnancia

Tras levantar la sesión inaugural, el secretario autonómico del PSOE, Luis Tudanca, prometió estar «al lado» y «a la altura» no solo de los votantes socialistas, si no de aquellas personas que en su opinión ven «con temor» lo que está pasando en Castilla y León y sienten «repugnancia» por el comportamiento de algunas fuerzas

políticas, según informa Ical.
Tudanca pidió a los castellanos y leoneses que no se dejen “engañar”, porque en su opinión con su actuación buscan, además de «mercadear» con los puestos y repartir los cargos, que caigan en el «desánimo». A ellos les ofreció el apoyo de los 35 procuradores socialistas, el grupo mayoritario en la Cámara autonómica por primera vez en tres décadas.
Por su parte, el confirmado como portavoz del Grupo Popular, Raúl de la Hoz, ofreció al resto de las formaciones diálogó «sin barreras ni cerco a nadie» y confió, en una referencia expresa al PSOE, que «nadie venga a destruir».
De la Hoz expresó el compromiso de su grupo, que no es el mayoritario en esta legislatura, de diálogo y acuerdo y recordó que en el último mandato dos de cada tres leyes fueron aprobadas con los votos de dos grupos y muchas de ellas por mayoría.
Asimismo, Igea consideró «muy peligroso» cuestionar la legitimidad de las Cortes, porque tan válida es una mayoría como otra, y pensar lo contrario supone «cuestionar la democracia».