Hacer de la CL-629 una vía rápida divide las opiniones

A.C.
-

Medina y el Valle de Mena ven con buenos ojos la solución intermedia que ofrece la Junta, mientras Villarcayo y Espinosa insisten en la necesidad de una autovía

Hacer de la CL-629 una vía rápida divide las opiniones

La intención de la Junta de Castilla y León de convertir los 28 kilómetros de la CL-629 a Bilbao en una vía rápida con tres carriles "en todo su recorrido", como anunció el martes en Medina el director general de Carreteras e Infraestructuras de la región, Jesús Félix Puerta, ha sido recibida con división de posturas en la comarca y con sorpresa o escepticismo entre los ciudadanos. Los alcaldes de Medina de Pomar y el Valle de Mena han recibido la solución intermedia del gobierno regional con buen talante, mientras que los de  Villarcayo y Espinosa de los Monteros siguen pensando que "la solución es una autovía", una reivindicación que la práctica totalidad de los ayuntamientos de la comarca ya han llevado a sus plenos.
Puerta fue claro y descartó que los escasos presupuestos regionales para carreteras, con 100 millones de euros anuales para toda la región, puedan afrontar una autovía cuyo coste alcanzaría los 200 millones, según los estudios realizados por el Gobierno regional. De ahí que la fórmula proyectada y de la que ya se han realizado estudios de todo el trazado entre Bercedo y El Berrón sea la del ‘dos más uno’, que reduce el coste a 45 millones. Esta cantidad es superior a la inversión realizada por la Junta entre los años 2000 y 2005, en que modernizó la entonces muy obsoleta y peligrosa CL-629 con una inversión de 36 millones de euros, contando obras y expropiaciones.
El alcalde de Villarcayo, Adrián Serna, que junto con los de Medina y Espinosa, ha impulsado la unión de la comarca para reivindicar con una sola voz la autovía a Vizcaya, considera "insuficiente" la propuesta de la Junta, pero a la vez valora "muy positivamente que el Gobierno regional haya visto que hay una necesidad de invertir en esta vía". Lamenta que "una inversión tan importante podría resultar escasa en pocos años, como ha sucedido con las obras que se realizaron entre 2000 y 2005, y más aún, si a la hora de reconvertirla en autovía hubiera que desperdiciar el trabajo realizado". "Si mejorase la economía de la comarca y el tráfico aumentase, como creo que sucederá, la autovía se haría absolutamente necesaria", señaló Serna, a quien tampoco le convencen los argumentos económicos, "porque se podrían aplicar a todas las carreteras de Castilla y León". Comprende "las limitaciones presupuestarias, pero esta carretera exige una autovía y se tendrá que ponderar una reivindicación que compartimos los alcaldes de la comarca e incluso la Confederación de Asociaciones Empresariales de Burgos (FAE)".
En la misma línea, el alcalde espinosiego, Raúl Linares, manifestó que hay que "seguir luchando por la autovía y no hay otra alternativa posible". Para Linares, la falta de presupuesto en la Junta de Castilla y León no es argumento después de lo invertido en autovías, como la del Duero, entre Soria y Zamora. El alcalde de Espinosa aseguró que va a "seguir luchando por una autovía, porque la propuesta de la Junta me parece que no tiene en cuenta las necesidades de la comarca ni cumple las expectativas que teníamos".
realista. En el lado contrario se posicionó el alcalde medinés, Isaac Angulo, quien dijo ser "realista", y admitió que "si esperamos a una autovía, con el dinero que hay en los presupuestos de la Junta, creo que no se va a hacer nunca". Para Angulo, lo más importante es que la inversión llegue "a corto plazo". Para valorarla en toda su dimensión, el alcalde medinés considera que hay que conocer más detalles del proyecto, algo que podrá ocurrir en la entrevista que los regidores de la comarca van a solicitar al consejero de Fomento. Angulo cree que sería importante saber "hasta que punto este proyecto se podría o no adaptar en el futuro a una autovía". Pero en cualquier caso, aplaude la mejora de la seguridad que podría suponer que los 28 kilómetros dispongan de dos carriles en uno u otro sentido y que "nunca te vaya a venir un vehículo de frente", dado que los dos carriles se separarán con una barrera física fija del contrario.
Desde el Valle de Mena, la alcaldesa, Lorena Terreros, señaló que "se trata una solución razonable que, de hecho, ya solicitamos la legislatura pasada". No obstante, prefiere esperar a conocer el estudio de la Junta antes de manifestarse "de forma oficial".