Burgos, la capital más ágil en desplazamientos en bus urbano

H.J.
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Un estudio realizado por la app Moovit en 14 ciudades revela que tanto los trayectos como la espera en la parada son los más breves del país

Burgos, la capital más ágil en desplazamientos en bus urbano

La capital burgalesa lleva años intentando poner en marcha una red de autobuses que mejore la actual y se le podrán achacar muchas carencias, pero la agilidad en los desplazamientos no es desde luego una de ellas, tal y como acaba de acreditar el estudio de una empresa especializada en transporte público. 
Burgos ha resultado ser la ciudad española con el tiempo de desplazamiento en el autobús más breve, según un estudio realizado por la app Moovit en ciudades del mundo, 14 de ellas españolas. Mientras que los madrileños emplean 46 minutos de media y son quienes más tiempo se pasan en sus viajes, Barcelona presenta una media de 36, Zaragoza y Bilbao de 26, pero ninguna llega a los guarismos burgaleses.
En la capital burgalesa, los usuarios esperan una media de 8 minutos en las paradas, lo que también es el mejor dato de las ciudades españolas donde está implantada Moovit junto con Bilbao y Burgos. Esta cifra es solo tres minutos inferior a la de Madrid, mientras que Lanzarote tiene el dato más negativo con 19 minutos, más lento incluso que Málaga donde llegan a 13. No obstante, tal y como destaca Moovit, los tiempos de espera en España son mejores que los de otros países mediterráneos de referencia como Italia y Turquía.
En cuanto a las posibles mejoras por las que también se pregunta a los usuarios, todos los españoles y entre ellos los ciudadanos de Burgos reclaman del transporte público más frecuencias, la reducción del precio de los billetes y el cumplimiento de los tiempos de trayecto.
Marquesinas lejanas. A orillas del Arlanzón, la distancia media de los viajes es de 2,6 kilómetros de longitud, lo que sin duda contribuye a la brevedad de la permanencia a bordo, y sin embargo cada vecino debe caminar una media de 788 metros hasta la parada, algo que en este caso está en la media nacional pero por encima de lo observado en grandes ciudades como Madrid o Barcelona donde la red de transporte público urbano resulta mucho más tupida.