El hotel España dará paso a 20 pisos, oficinas y comercios

J.M.
-
El hotel España dará paso a pisos, oficinas y comercios - Foto: Jesús J. MatÁ­as

Ibercaja ha vendido el edificio después de que la subasta quedara desierta al no alcanzarse el precio mínimo, fijado en 5 millones de euros

Un grupo inversor vinculado a la inmobiliaria Río Vena acaba de adquirir a Ibercaja el edificio del Paseo del Espolón que hasta hace siete años ocupaba el hotel España. Aunque la operación se cerró hace algunas semanas, no fue hasta el pasado viernes cuando se elevó a público la compraventa por una cantidad que ninguna de las dos partes ha querido precisar al estar sometidos a una cláusula de confidencialidad. La última vez que la entidad de crédito quiso enajenar ese bloque organizó una subasta que quedó desierta ya que ninguna de las pujas alcanzó la cifra de cinco millones de euros que se había establecido como precio mínimo de adquisición.
El bloque perderá su uso hotelero ya que las intenciones de los nuevos propietarios pasan por convertirlo en un edificio eminentemente residencial en el que también tendrán cabida las oficinas, previsiblemente en el primer piso, y los bajos comerciales. Aunque el diseño interior aún no está definido, los cálculos efectuados indican que podrían habilitarse unos 20 pisos; una cifra que podrá variar en función de la tipología de vivienda que finalmente se realice.
El edificio está dentro del Plan Especial de Protección del Centro Histórico y su cercanía al Teatro Principal obligará también a los promotores a ser especialmente cuidadosos en la intervención. El Plan General obliga a respetar la fachada, pero se procederá a una rehabilitación integral del edificio para que cumpla las normativas más exigentes, tanto en parámetros de calidad como de eficiencia energética. Su estratégica ubicación y el carácter emblemático del edificio hacen de esta actuación una de las operaciones más esperadas en el sector inmobiliario.
La compra del inmueble, sobre el que tanto se ha especulado sobre su futuro en los últimos tiempos y que hace ya varios años que la entidad financiera puso en el mercado, se produce después de que Ibercaja decidiera hace unos meses a invitar a varios inversores, tanto de Burgos como de fuera, a participar en un proceso de puja por el edificio.
Aunque Ibercaja lleva mucho tiempo sin ocultar su intención de desprenderse del edificio, lo cierto es que el proceso se aceleró después de que la Corte Civil y Mercantil de Arbitraje  (CIMA)dictara en octubre del año pasado un laudo en el que obligaba a la Fundación Cajacírculo a pagarle alrededor de 40 millones de euros a Ibercaja por la hinchada valoración que la primera había hecho de sus activos durante el proceso de integración de Caja3. Las dos partes firmaban un acuerdo hace un año por el que la antigua caja le pagaría los 40 millones que adeudaba a Ibercaja a través de 46 inmuebles. Entre ellos, el bajo del Hotel España.
El vaciado del local, en el mes de mayo, en una ubicación privilegiada y un escaparate impagable para la entidad, parecía vaticinar que el proceso para la venta del inmueble se podría estar acelerando. Y así era, porque Ibercaja pronto encargó a la empresa Addmeet que iniciara un proceso para subastar el edificio, que ha terminado ahora con su enajenación.