La Plaza de Abastos no se reactiva ni a bajo coste

R.C.G.
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Los dos únicos negocios que abrieron nuevos ya han cerrado. La renta ronda los 200 euros mensuales y los primeros meses se dan facilidades de pago

La Plaza de Abastos tiene ya más locales vacíos que funcionando. - Foto: Valdivielso

La Plaza de Abastos es uno de los lugares emblemáticos del comercio local, aunque como sucede en otros puntos, también atraviesa una decadencia que en marzo de este mismo año se trató de revertir. La idea era poner facilidades para que alguno de sus quince puestos vacíos encontrara una nueva actividad, pero después de siete meses su presidente José María Zulueta, reconoce que las dos únicas iniciativas que se han puesto en marcha en este tiempo ya han echado el cierre, por lo que se mantienen los nueve puestos de 24 abiertos.
«Se consiguieron dos y resulta que los dos han abandonado», confiesa Zulueta, que indica que la idea de favorecer la venta o el alquiler continúa vigente, para revitalizar este espacio comercial ubicado en el centro de la ciudad. Por el momento, se apunta que «tenemos alguna perspectiva de abrir alguno pero seguimos en las mismas», porque los emprendedores que quieren poner en marcha una actividad siguen sin ver claro situarse en la Plaza, a pesar de que se defiende que sigue siendo un espacio que atrae a los vecinos.
Las dudas se intentan disipar con ventajas, en especial en lo que se refiere al alquiler con hasta seis meses sin pagar la renta mensual que ronda los 200 euros por un espacio de unos quince metros cuadrados. Este plazo no siempre es el mismo, puesto que cada caso depende de varios factores como por ejemplo cómo se encuentre el puesto y las necesidades que haya de inversión.
Sobre los dos casos que se han tenido en estos meses, el presidente resalta que uno de ellos se trataba de una charcutería que estuvo dos meses sin  pagar el alquiler porque «estaba con toda la maquinaria y clientela, por lo que solo requería, limpiar, levantar la persiana y empezar a funcionar». En este caso la actividad aguantó más allá de los dos primeros meses pero «luego cerró». El otro caso estuvo menos tiempo y era un «puesto de licores pero prácticamente no llegó a abrir», se apunta.
A pesar de estas dos experiencias, Zulueta mantiene su opinión en cuanto a la viabilidad de la Plaza de Abastos, aunque por su parte también se deja claro que «hay que lucharlo y los grandes negocios se han terminado». Una mentalidad que lamenta que no encuentre seguidores, puesto que a pesar de que hay personas que se interesan no terminan de dar el paso para comenzar con la actividad.
Esto se siente sobre todo en los locales en venta, que tienen una menor demanda. Además, hay que tener en cuenta que este espacio tiene una peculiaridad porque en 1998 el Ayuntamiento dio la propiedad de los mismos por un plazo de 38 años a cambio de arreglar las instalaciones, por lo que existe el compromiso de permanencia hasta el 2036. No obstante, en los últimos años la persiana se ha ido echando en muchos de ellos, incluido el bar, que a pesar de que se ha intentado retomar, continúa cerrrado con la consiguiente pérdida de movimiento en la clientela.
50.000 euros. El impulso para este emblemático lugar no solo se intenta conseguir por parte de los propios comerciantes, sino que este asunto también ha dado el salto a la política municipal. La presencia en el debate entre los partidos se ha centrado en la planta superior, que en la actualidad está vacía  y donde se ha planteado la creación de un espacio cultural.
Esta idea ha quedado aparcada por las dificultades técnicas, pero Zulueta reconoce que esperan recibir 50.000 euros «para acondicionar la plaza». Con este dinero se espera arreglar sobre todo la parte exterior «ahora que se han arreglado las calles de fuera».  Entre los trabajos, el presidente de los comerciantes añade que habrá que esperar para ver hasta dónde llega el presupuesto, aunque otra de las aspiraciones está en poder  «cambiar las vidrieras de ambas calles», puesto que «se han ido rompiendo y puesto cada una de un color». De esta manera, con la mejora de su imagen exterior.