La Azucarera garantiza su futuro hasta la campaña 2020/2021

Ó.C
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La factoría afronta en este 2019 su momento más complicado con la caída en un 30% de la superficie dedicada a este cultivo. La empresa defiende que los precios van al alza y tiene mejores previsiones

La Azucarera garantiza su futuro hasta la campaña 2020/2021

La remolacha era hasta hace poco uno de los cultivos estrella de la zona. Tener agua y la planta de Azucarera eran dos factores que hacían que fuera una de las opciones más utilizadas. Pero este escenario se torció el curso pasado cuando la campaña se cerró con protestas de los agricultores, debido a la bajada de precios que adoptó la empresa. Una decisión unilateral que sigue generando polémica y que sirve para explicar el descenso del 30% de la superficie cultivada para esta campaña. Sin embargo, la Azucarera, a pesar de esta disminución garantiza la cercana 2019/2020 y también lo hace con la siguiente, la 2020/2021, por lo que la planta se mantendrá activa, con unas previsiones que son mejores a las del año pasado.
Así lo explica la directora agrícola de la firma, Salomé Santos, que aclara que «cambiamos el modelo como consecuencia de la desaparición de las cuotas», lo que provocó que en el año pasado el agricultor ya firmara los precios con los cambios de tarifas. Por parte de la responsable, se indica que la liberalización del mercado, con un aumento de la superficie cultivada en el norte de Europa, motivó la rebaja del precio que los agricultores sentirán ya en esta campaña 2019/2020. Además Santos añade, para justificar el descenso del 30% de la superficie cultivada que afecta a la planta de Miranda, «el escenario negativo» en el campo que tuvieron que soportar los agricultores, con problemas en la cosecha.
Estos dos motivos, los nuevos precios y la mala pasada cosecha de la temporada pasada, hace que se haya pasado de 4.600 hectáreas cultivadas a poco más de 3.100. Un descenso que sí que tendrá una consecuencia en la planta este curso, puesto que la temporada  «será más corta», confiesa la directora agrícola, ya que habrá menos remolacha que tratar. En este sentido, se indica que el arranque se espera que sea en noviembre, más tarde que en otras ocasiones, aunque esto hará posible que el tubérculo se pueda recoger en el momento óptimo para posteriormente extraer el azúcar.
Por parte de los agricultores, tanto desde la Cooperativa Virgen de Altamira como desde la Unión de Campesinos de Castilla y León en la ciudad se corrobora el descenso hasta solo unas pocas explotaciones para la presente campaña. Pero además, por su parte el escenario se ve con muchas dudas en cuanto a la continuidad, por los precios, la incertidumbre y el mayor trabajo de este cultivo frente al cereal. Una mezcla que en su opinión hace que el futuro de la remolacha en la zona se vea con muchas sombras.
Esta es una visión que se rebate por parte de la empresa. En primer lugar, la Azucarera apunta que los precios se han recuperado, por lo que este año los agricultores cobrarán 26 euros por tonelada «más un complemento de dos euros más las ayudas». Una cantidad «aproximada de unos 39 euros por tonelada» para esta campaña, que se considera competitiva por parte de Santos, que indica que con este punto de partida se espera «recuperar superficie» de cara a la próxima temporada, en la que ya están trabajando por parte de la empresa.
Incluso, para justificar el mantenimiento, se resalta que «en Miranda es donde más fidelidad de los agricultores ha habido». Una circunstancia que se une a la realidad en el campo, puesto que este año la cosecha ha sido mucho mejor, lo que hará que se recoja más «y haya buenos rendimientos por lo que la experiencia del agricultor será más optimista». Además «el precio se está recuperando con fuerza», por lo que la firma considera que «la Azucarera ha aguantado el envite», sostiene Santos.


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