Lamentan la falta de mantenimiento del GR-14

B.A.
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La Junta se ha comprometido, a petición del Ayuntamiento, a reparar durante este año un hundimiento a la altura de donde comienza el polígono y que se produjo hace un año

Lamentan la falta de mantenimiento del GR-14

Quiénes lo utilizan cada día para pasear aseguran que es un lujo poder caminar a la orilla del Duero mediante este sendero denominado GR-14 (Gran Recorrido), y que une el punto donde nace este río, en tierras sorianas, con su desembocadura, en Oporto. Sin embargo, también señalan que la falta de labores de mantenimiento en el mismo, sea por parte de la administración que sea, les hace temer por su desaparición.
Estos temores no son infundados, sino que vienen motivados por el deterioro continuo que observan en él cuando recorren algunos de los cinco kilómetros que componen el tramo que transcurre por suelo arandino. Según señala José Luis Esteban, secretario del Grupo Espeleológico Espeleoduero, y usuario de esta vía a diario, hay seis o siete puntos en los que se han desprendido piedras que han caído sobre el camino, pero además hace hincapié en dos localizaciones donde el sendero se está hundiendo, por una de ellas hay que caminar con cuidado y por la otra se ha cortado el paso. 
El hundimiento más reciente es en ésta última, que está cerrada al paso y que obliga a dar un rodeo de unos 200 metros para volver al camino. Se encuentra a la altura de la estación de bombeo, entre el puente de los desesperados y por el que transita la N-1. El desperfecto se produjo por la ruptura de una tubería hace más de dos semanas, reventó y con ello se llevó parte del camino. Según señalan fuentes del Ayuntamiento, la empresa que gestiona esta estación se encargará de su reparación, por lo que una vez que la lleve a cabo se volverá a abrir este paso a los caminantes. 
hace un año. Otro punto bastante deteriorado, y en el que las personas que caminan cada día por su entorno han colocado cintas para delimitarlo, se encuentra en el kilómetro 2,5, más o menos donde empiezan las naves del polígono. «El agua ha ido arrastrando la tierra hasta que ha dejado dos tuberías naranjas a la vista. Cada vez se va comiendo más parte del camino y deja menos espacio para transitar. Empezó a deteriorarse hace más o menos un año, y nosotros ya lo pusimos en conocimiento del Ayuntamiento y de la Confederación», asegura José Luis Esteban.
Por su parte, desde el consistorio arandino señalan que a finales del año pasado se pidió a la Junta de Castilla y León que actuara en este GR-14 en general y en este punto en particular, una petición que iba acompañada de fotos que mostraban el estado que presentaba, y desde la institución regional contestaron manifestando su compromiso de destinar una partida en el 2019 para repararlo. 
otros dos hundimientos. Fue la propia Junta de Castilla y León junto con el Ministerio los que acometieron la construcción de este sendero hace algo más de una década. De su mantenimiento se encarga el Ayuntamiento, pero generalmente son Protección Civil y el Grupo Espeleológico Espeleoduero quiénes de forma altruista se preocupan por su buena imagen. «En el 2017 el Ayuntamiento sí cortó las hierbas para que no invadieran el camino, pero este pasado verano no lo ha hecho», señalan desde este grupo, que recuerdan que hace dos o tres años, a la altura del kilómetro tres, se produjo un pequeño hundimiento y que desde el consistorio rellenaron. «También en el kilómetro 3,5 se produjo un agujero profundo. Lo comunicamos y al día siguiente lo rellenaron los bomberos porque era peligroso», señalan. 
Desde el Grupo Espeleológico Espeleoduero defienden este espacio. «Desde que lo hicieron prácticamente no lo han mantenido nada. Para los arandinos es el mejor paseo que podemos tener, porque en verano, cuando hace calor, te da la sombra, y en invierno estás protegido de las heladas y del frío. Caminando por él se ven patos, corzos o ruiseñores. Es un lujazo poder disfrutar de la naturaleza que nos ofrece, y a veces las instituciones hacen los oídos sordos», señala el secretario de este colectivo, que lamenta que si se siguen dando estas circunstancias, en las que hay hundimientos, la gente dejará de transitar por él y desaparecerá.