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Merindades rompe su techo de turistas en el puente del Pilar

A.C.
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Ojo Guareña vuelve a batir récord con 1.798 visitantes y en el monasterio de Rioseco, donde la entrada es libre, calculan un millar de personas en un verano desbordante con más de 8.000 visitas guiadas

Merindades rompe su techo de turistas en el puente del Pilar

Aránzazu Laso de la Vega, gerente  del Hotel La Alhama, en Medina de Pomar, dice con seguridad que «Las Merindades están de moda, los turistas nos conocen y tienen claro que necesitan varios días para visitar todo lo que ofrece la comarca, desde Ojo Guareña al monasterio de Rioseco, Frías o Monte Santiago». Este puente, como prácticamente todos los negocios de la comarca, La Alhama ha colgado el cartel de completo, algo habitual en el Pilar, pero Laso de la Vega afirma que desde que comenzó el verano ha alcanzado la ocupación más alta en los 21 años que lleva abierto su hotel.

En la cueva de San Bernabé, en Ojo Guareña, han vuelto a romper su techo en el Pilar con 1.798 visitantes frente a los 1.100 que este puente atrajo en 2019. Si bien es cierto que entonces, solo tuvo tres días, retrocediendo a 2015, con cuatro jornadas de puente, los visitantes fueron 1.319. Otra vez más, como ha ocurrido durante el verano, Madrid ha vuelto a ser el origen de casi el 30% de los viajeros. Clara López de San Vicente, coordinadora de las cuevas de Ojo Guareña, por donde han pasado 21.496 personas entre julio, agosto y septiembre, percibe que «cada vez se empieza a conocer más la comarca en Madrid», aunque este puente también han entrado vascos, navarros, andaluces, catalanes, aragoneses o castellanoleoneses.

En Rioseco la entrada es libre durante todo el día, con lo que el control de visitantes es una tarea imposible. Pero desde que se iniciaron las visitas guiadas este verano, el monasterio cisterciense ha sumado más de 8.000 personas llegadas de todas las regiones, frente a las 6.000 de veranos pasados, con un incremento del 33%. El presidente de la Fundación Monasterio de Rioseco, Juan Miguel Gutiérrez, calcula que la cifra real del verano podría subir a 25.000 visitantes. Este puente se han contabilizado 250 visitas guiadas, pero más de un millar de personas han acudido a este enclave del Valle de Manzanedo.

En la Oficina de Turismo de Villarcayo también han notado «más movimiento del habitual en el Pilar», como explica su responsable, María Arce. Se atendió a 61 personas, pero con sus grupos sumaban un total de 343. «El 80% preguntaba por Ojo Guareña», aunque también destaca el interés por la ruta de los Hocinos al monasterio de Rioseco y, en general, por el senderismo o la vía verde del Santander-Mediterráneo, que sigue en obras, lo que motiva que el Ministerio para la Transición Ecológica prohiba transitar por ella.

En el Museo Histórico de Las Merindades, de Medina, no contaban ayer con la estadística, pero si han vivido un puente, en el que ha habido «mayor afluencia de turistas», sobre todo, familias llegadas de País Vasco, Navarra, Madrid, Asturias, Cataluña o la Comunidad Valenciana. En Espinosa y su entorno, el guía José Antonio San Millán, de Pasiegos y Merindades, ha trabajado con grupos todos los días del puente e incluso toda la semana pasada. Ha estrenado con éxito la ruta nocturna, que recorre los misterios y leyendas de Espinosa, pero también ha continuado ofreciendo la ruta heráldica o free tours por la villa, así como la de San Bernabé, Espinosa y la pasieguería.